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Se propuso alcanzar la cima. Hace cinco años, cuando acababa de cumplir 19, dejó atrás a su familia y su casa en San Borja (Beni) para comenzar su carrera musical en Santa Cruz. Y es que lleva la música en las venas; sus padres son cantantes y tienen un grupo llamado Los Gatos. Y a ellos quiere imitar y enorgullecer.

Nadie le dijo que el camino sería tan difícil; una enfermedad la puso a prueba durante tres meses, pero la solidaridad de los cruceños y su fortaleza la ayudaron a levantarse y hoy le permiten estrenar No me pidas perdón.

En la tierra de las oportunidades

Soñó en grande. En 2014 lanzó un disco de cumbia junto con el compositor César Espada. Con esa carta de presentación se clasificó para el reality de canto Star Academy, en el que ocupó el segundo lugar. Así obtuvo un contrato con Warner Music para grabar cuatro temas. Uno de ellos, Sinceramente, la hizo popular en las redes.

Cuando sentía que tocaba las nubes, un dolor de estómago la llevó al hospital. El diagnóstico: obstrucción intestinal. “Mi intestino delgado crea adherencias y deja de funcionar. No tiene cura. Necesité tres cirugías”, comparte. Sus amigos del programa hicieron campañas y no se movieron de su lado. “Eso me ayudó a salir adelante. Tardé casi tres meses en recuperarme”, recuerda.

Aunque el mal puede volver, se puso a trabajar y esta semana lanzó No me pidas perdón, su primera canción, con colaboración de Morgan Tapia, que también es su expareja y de su hermano, Robby Ríos.

Nuevamente espera la aprobación de su público, que ya la puede oír en sus redes.