A las 6:12 (hora del lugar) del domingo, el piloto del Airbus A320 200 de la aerolínea internacional AirAsia y con 6.100 horas de experiencia de vuelo, realizó el último contacto con la torre de control aeronáutico de Yacarta en la ruta Surabaya (Indonesia) y Singapur. Solicitó un cambio de rumbo debido a las condiciones meteorológicas adversas que atravesaba.

Desde ese momento hasta el cierre de edición, el operativo de búsqueda dirigido por el Gobierno de Indonesia, no halló rastros de ninguna de las 162 personas que viajaban en el vuelo número QZ 8501.

Según datos que emitió la misma aerolínea en su portal web, en esta lista de pasajeros y tripulantes viajaban 155 indonesios, tres surcoreanos, un británico, un francés, un malasio y un singapurense. El británico, según medios asiáticos, es ejecutivo de una firma de energía de Indonesia que viajaba con su hija de dos años y pretendía reunirse con la madre en Singapur y, uno de los tres surcoreanos es misionero de una iglesia en Yeosu (Corea del Sur).

El portavoz del Ministerio de Transporte de Indonesia, J. A. Barata, informó de que a las 6:12 el piloto pidió permiso para subir de los 9.760 a los 11.590 metros debido al mal tiempo. Sin embargo, minutos después se cortó la comunicación.

La aeronave, según la compañía, salió de la planta de producción en octubre de 2008, llevaba 23.000 horas de vuelo acumuladas y, el 14 de noviembre tuvo su última revisión técnica.

“Es mi peor pesadilla", escribió vía Twitter, el CEO de esta compañía, Tony Fernandes, de nacionalidad anglo-malaya.

Suspenden búsqueda en la zona
Ayer, el rastreo de la aeronave se vio truncado por el mal tiempo. Las zonas de búsqueda se centran en una parte del Mar de Java cercano a la isla de Belitung y al suroeste de Borneo. Para este operativo, Indonesia aportó un avión de las FFAA, tres helicópteros y seis barcos, Singapur despachó dos Hércules 130 y Malasia comprometió tres aviones y embarcaciones.

Durante el Angelus dominical, el papa Francisco expresó su solidaridad con los familiares y dijo que sus pensamientos se centrarán en los pasajeros. El presidente de EEUU, Barack Obama, también dijo estar dispuesto a colaborar