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Un juzgado de Santa Cruz declaró culpable y condenó a 30 años de prisión, sin derecho a indulto, a Fernando Mamani por el asesinato de la joven embarazada Fidelia Flores, de 17 años de edad. El crimen se ayer, jueves, en la zona del Plan 3.000.

Mamani fue condenado en un juicio abreviado realizado esta mañana a solicitud de su defensa, luego de confesar que asesinó con un cuchillo a la madre en gestación con la única intención de robar un celular y un televisor a la víctima, que vivía en el Plan 3.000

El feminicida fue atrapado por la Policía cuando intentaba vender el televisor que había sustraído tras cometer el crimen. 

Los familiares de la víctima esperaron en las puertas del tribunal para esperar la salida de Mamani y, en un descuido de la Policía, lo tumbaron al suelo y empezaron a patearlo. Los efectivos lograron reaccionar y rescataron al condenado para trasladarlo a la carceleta del Plan 3.000 de donde será trasladado a la cárcel de Palmasola en las próximas horas.

Un primo "desconocido"

Fidelia estaba casada con el que iba a ser el padre de su hija, ella tenía 17 y él, 18. Unos días antes se había enterado del sexo del bebé que llevaba en el vientre, tenía cinco meses de embarazo. Este viernes, la futura madre se graduaba como decoradora, sin embargo la tragedia se cruzó en su camino.

Según contaron los familiares de la víctima al canal de televisión Red Uno, el asesino había llegado al cuarto de la joven pareja hace una semana y se trataba de un "desconocido" para Fidelia, que una hora antes de perder la vida habló con su mamá por teléfono.

"Solo espero que se quede en la cárcel para siempre, esta clase de personas no deberían estar libres. He perdido a la luz de mis ojos, y con ella, a mi nieta que era esperada con ilusión por ella", contó con lágrimas en los ojos la mamá de Fidelia a la citada televisora.