Escucha esta nota aquí

En abril de 2016, el Gobierno creó la Dirección de Redes Sociales, que depende del Ministerio de Comunicación. La cabeza de la Dirección de Redes Sociales es Ludwig Calderón, que fue consultado para una publicación en Séptimo Día, que lleva por título Control de redes, el nuevo objetivo del Gobierno, pero por falta de tiempo respondió por escrito después que la edición  fue cerrada, por lo que ahora hacemos conocer su respuesta. 

¿A qué se aboca la Dirección General de Redes Sociales y qué evaluación hace en estos casi dos años de su funcionamiento?
La Dirección de Redes Sociales tiene como principales funciones generar canales de comunicación digital entre el Estado y la sociedad.
Mejorar las plataformas de información y comunicación de la gestión del Estado mediante la utilización de redes sociales. Promover el uso de las redes sociales con la sociedad civil.

Existe complejidad en difundir la gestión gubernamental a través de las redes sociales?
No es difícil, en realidad hoy en día todos los ministerios cuentan con sus páginas en las redes sociales y las unidades de comunicación se encargan de realizar la comunicación digital a través de sus diferentes redes sociales.
El único problema que atravesamos es que la oposición usa bots y trolls para atacar a cualquier publicación para denostar el trabajo de gestión; por otra parte, usan la misma técnica para insultar y usar expresiones racistas cuando algún funcionario, director, viceministro, ministro y presidente usan sus redes o postean algo en las mismas.    

¿Se hará algún trabajo especial para reforzar la imagen del presidente  con miras a 2019?
El presidente tiene, por sí solo, una imagen construida orgánicamente sólida. En este momento lidera la red social Twitter. Es el principal influenciador político de Bolivia y tiene un impacto internacional muy destacado. No es por nada que acaba de figurar como el tercer presidente más popular del planeta.