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La salud no puede estar peor.  No solo porque faltan equipos, recursos humanos y medicamentos; sobre todo está mal porque quienes son responsables de ella, salvo excepciones, no se conduelen por las decenas de pacientes que sufren por esas carencias. Es realmente cansador ver cómo pelean el municipio y la Gobernación por dejar claro quién pone más presupuesto, mientras el Gobierno central mira a un costado y sigue gastando a manos llenas en asuntos que no son sensibles como la vida y la muerte de los pacientes.
 
Al presidente le extirparon un tumor.  La noticia la dio el mismo Evo Morales. Dijo que fue una cirugía de emergencia, pero sin riesgo y que está cien puntos. Esa información, valiosa por tratarse del jefe de Estado, no fue proporcionada ni por el vicepresidente ni por la ministra de Comunicación durante toda la jornada del miércoles. La pregunta entonces es  ¿por qué la falta de transparencia en un tema de Estado? Finalmente, esas son las semillas que se van sembrando y que van minando la confianza ciudadana, ya por sí devaluada.
 
Cristiano Ronaldo vio claro el final de su ciclo y lo dijo antes del Mundial. Parece un hecho su pase a Juventus de Turín. Solo hay especulaciones sobre las cifras y se ve que son suficientes para que él no permanezca donde no quiere estar. El cambio mueve el tablero del fútbol europeo y ya le genera ganancias al club italiano. Al ser un referente planetario, todos los ojos están puestos en estas decisiones de CR-7. Cerrar ciclos y atreverse a cambiar cuando ya no hay nada que construir, es decir el desapego, es una lección por aprender para quienes se aferran a lo que ya fue.