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Wilson Irala Padilla, una de las personas con discapacidad que se incorporó a la marcha después de cumplir con una vigilia en Santa Cruz, se desvaneció ayer en el último tramo de la ruta desde la localidad de Senkata a la ciudad de La Paz.

A pesar de las dificultades, Irala decidió continuar con sus compañeros en la movilización para exigir al Gobierno Bs 500 mensual.

Grupos de personas se concentraron en la plaza San Francisco para solicitar ayuda de la población para que colaboren con alimentos, agua, ropa y frazadas.

Por su lado, el ingreso a la plaza Murillo se mantiene restringido debido al cerco de la Policía.