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De los padres proveedores que velaban porque no les falte nada a sus hijos (económicamente hablando) y severos, que hacían cumplir las reglas, el rol paternal ha ido evolucionando con el tiempo. Nuevos roles se han ido sumando y otras realidades también. ¿Qué nuevos papeles se han visto desempeñando los padres casi sin planearlo? Entre otras cosas, se han vuelto más empáticos, sensibles, involucrados en los afectos y desafectos que sienten los hijos, con más predisposición a escucharlos, más participativos en las labores de la casa y, por lo tanto con más posibilidades de sentirse más plenos porque ahora su papel es transversal en la vida de los hijos y en el hogar ya no se limitan solo a proveer lo material, dar seguridad y hacer cumplir las reglas.

Más sensitivos

Para los educadores de Protege tu corazón (PTC), que brindan talleres para padres e hijos sobre problemáticas actuales, el papel de proveedor exclusivo del papá ha quedado atrás. “En la actualidad, tanto mamá como papá cumplen roles muy similares en el hogar y buscan la realización profesional en conjunto”, hace notar Johnatan Vaca Paz, director de Proyectos de PTC Bolivia.

La sicopedagoga Nadia Rocabado asegura que ahora los padres han tomado un rol más participativo en la crianza de los hijos, “aunque no podemos decir que el cien por cien, y en muchos casos no es involucramiento total, pero sí se ve un involucramiento mayor en comparación con los padres de antes. Hay más interés en las necesidades y demandas de los hijos”.

Sobre esta apertura del padre hacia lo emocional, Vaca Paz dice que le gustaría pensar que sí se está dando, “antes teníamos un modelo de padre autoritario cuya comunicación era limitada y se reducía a dar órdenes. Hoy tenemos padres más abiertos al diálogo, conciliadores, preocupados por la dimensión emocional de sus hijos”, resalta.
Ver padres de familia haciendo las compras en el mercado o el supermercado, alzando a sus hijos, dándoles la mamadera o cosas así, que antes eran de exclusividad de las madres, ya dejó de ser un hecho aislado. “Tenemos padres más involucrados en las tareas del hogar y de crianza. Esas características del modelo patriarcal han ido disminuyendo positivamente”, asevera Rocabado. 

Los roles del papá de hoy

El asesor educativo Vaca Paz ve que el padre de hoy es muy activo en redes sociales, está muy familiarizado con las nuevas tecnologías, tiene mucha voluntad para crear vínculos con sus hijos, es muy tolerante, está más inmerso en las labores del hogar, comparte el mismo compromiso con la madre para brindar una buena educación, es más amigo de sus hijos.

"Pero también nos topamos con un problema... Al ser más tolerante y en el afán de convertirse en amigo de sus hijos muchas veces se convierte en papá permisivo. Y es aquí donde surge la pregunta ¿debemos ser amigos de nuestros hijos?”, se plantea.
Y cuenta que cuando realizan esta consulta en los talleres o escuelas de padres se genera un debate muy interesante y confiesa que nunca logran llegar a establecer una respuesta unificada, “parece imposible”. Pero al mismo tiempo la recomendación es la misma: “Debemos ser amigos de nuestros hijos, pero primero debemos ser padres”.

Rocabado reconoce que cada vez es más frecuente escuchar a los padres decir que les complace cocinar, hacer las compras y atender al bebé, incluso es más frecuente  verlos en el micro con su bolsón y su bebé en brazos. “El padre de hoy ha tomado un rol importante en el proceso de aprendizaje de sus hijos, los ayuda en las tareas, asiste a las reuniones del colegio, si el niño tiene un problema emocional participa activamente de las terapias, es un padre que pasa tiempo con sus hijos y que participa de las labores de la casa, además se ve una mayor participación en la educación sexual de las hijas, orienta y aconseja desde su punto de vista de varón, lo cual eso es muy enriquecedor”.

Con todo esto, se puede inferir que el rol del padre está evolucionando sin duda alguna y de manera positiva, pero, como dejan  claro los expertos,  aún falta un mayor compromiso, más dedicación y equilibrio en lo que respecta al tiempo que brinda a los hijos y a la calidad del mismo.