Escucha esta nota aquí

7/05/2015
Bolivia intervino por primera vez en su historia en una audiencia de la Corte Internacional de Justicia (CIJ). En tres horas, el equipo jurídico presentó sus alegatos contra los argumentos de Chile y defendió la competencia del tribunal. Dividió en cinco fases la estrategia y utilizó un discurso claro y contundente. Puso énfasis en que el Tratado de 1904 no zanjó el conflicto marítimo y que la demanda se asienta en el incumplimiento de Santiago de resolver el diferendo bilateral. Además, acusó a Chile de sufrir “amnesia colectiva”.

Los 15 jueces de la CIJ ingresaron a las 4:00 de ayer al Gran Salón de la Justicia del Palacio de la Paz, en La Haya. El presidente del tribunal, Ronny Abraham, instaló la segunda sesión de presentación de alegatos en el juicio Bolivia-Chile. De inmediato (4:03) el agente boliviano, Eduardo Rodríguez Veltzé, inició la exposición (en inglés) y expuso la respuesta boliviana ante los alegatos chilenos, que buscan que la Corte se declare incompetente en este litigio.

En 23 minutos, el expresidente recalcó que la demanda boliviana no aborda el Tratado de 1904 y que los compromisos de solución inconclusos trascendieron el año de constitución del Pacto de Bogotá, que es en 1948. Acusó al equipo chileno de intentar crear “temor” y un “ambiente tenso” al interior del tribunal por ahondar en que La Paz pretende modificar el documento bilateral. “Lo que pide Bolivia, tal como se manifiesta en su solicitud, es que Chile cumpla su obligación, que respete sus promesas repetidas, su acuerdo de negociar el acceso con soberanía al mar, un acuerdo independiente del Tratado de 1904”, detalló el agente.

La voz de los expertos
A las 4:20, Rodríguez Veltzé presentó a los abogados que expusieron los alegatos. Explicó el rol de cada uno de ellos y de inmediato subió a la palestra el experto francés Mathias Forteau, quien en media hora se encargó de demostrar que la CIJ?sí puede declararse competente en este juicio. Basó su exposición en mostrar que el artículo VI?del Pacto de Bogotá no opera en este proceso considerando, dijo, que todavía existen temas pendientes entre ambos países.

Luego dejó en claro que Bolivia busca que la CIJ?constate que Chile asumió promesas incumplidas para volver al mar con soberanía al margen de abordar el Tratado de 1904.

“Chile ha tratado de crear dificultades de interpretación y crear confusión, ha actuado como si nada existiese en el mundo además del tratado de 1904”, expresó Forteau.

A las 4:50 llegó el turno de Monique Chemillier-Gendrau. Fue la más directa. Su misión fue enumerar los actos incumplidos de Santiago. Antes de ingresar a ese contexto, acusó a Chile de sufrir “amnesia colectiva” al ocultar los hechos históricos donde autoridades del vecino país ofrecieron a Bolivia una salida al mar con soberanía.

“Los representantes de Chile han sido invadidos de una extraña amnesia colectiva (...) Chile pasa por una negación de sus propias afirmaciones”, acusó la experta francesa.

La jurista evocó una serie de documentos y declaraciones que datan de los años 1884, 1923, 1926 y 1929. Centró su exposición en el acto de 1975, denominado el “Abrazo de Charaña”, en el que el exdictador Augusto Pinochet ofreció a Bolivia un corredor con soberanía.
Luego de un receso, fue el turno del español Antonio Remiro Brotons.

El abogado, que es la cabeza del equipo externo, refutó la mención hecha por Chile a la Constitución, donde —según Santiago— se habría establecido un supuesto derecho irrenunciable al mar y una obligación de denunciar tratados contrarios al texto constitucional.

Bolivia terminó la exposición de alegatos a las 6:53. El último en exponer fue el abogado iraní Payan Akhavan, quien fue el encargado de presentar las conclusiones de la exposición sentenciando que Chile se basa en “premisas falsas” y que su objeción a la competencia del tribunal internacional lo es también por hacer una representación equívoca de lo planteado por el equipo boliviano