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El discapacitado Apolonio Gonzales, de 53 años, que participaba en la vigilia de las personas con discapacidad de La Paz, murió este lunes por presunta falta de atención médica.

"El compañero Américo estuvo desde un inicio en la vigilia. Él tuvo dolores en los pulmones y la espalda el sábado en la noche, entonces lo llevamos al Hospital de Clínicas, le dieron unos calmantes y le dijeron que se fuera, no lo quisieron atender. Finalmente falleció este lunes en la 1:30 de la madrugada", informó a ANF Jorge Flores, dirigente de la vigilia de La Paz.

"El compañero no tenía recursos, pedía limosna en las calles con eso mantenía a tres hijos", contó Flores, que agregó que "una de sus hijas también tiene discapacidad".

Los gastos del sepelio y del entierro ascendieron a 1.200 bolivianos; "fue muy rápido el velorio y luego lo hemos enterrado", explicó Flores. 

David Cano, dirigente de la caravana señaló que las diversas vigilias en el país han instalado un velorio simbólico en memoria de su compañero.

Radicalizarán medidas 

Samuel Cabrera, dirigente de los discapacitados en Santa Cruz, informó a EL DEBER que a pesar de la pérdida el sector seguirá con las protestas para que el Gobierno les entregue un bono mensual de 500 bolivianos.

"El esfuerzo humano que estamos haciendo es muy grande, pero a pesar de ello las autoridades no se sensibilizan. Vamos a aumentar las medidas de presión a pesar que no contamos con recursos vamos a ir hasta La Paz", señaló. 

Desde hace dos semanas unos 150 discapacitados y sus familias realizan una penosa marcha entre Cochabamba y La Paz, como una forma de presionar a las autoridades para que sea aprobado un bono.
El Gobierno señala que ello es imposible y que el bono anual de Bs 1.000 no será aumentado.

A casi tres semanas de la instalación de las vigilias y a 15 días del inicio de la caravana, ya se han registrado varias bajas por el mal estado de salud que atraviesan los marchistas, expuestos a las inclemencias del tiempo y al agotamiento físico y mental