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El buen o mal desempeño de las economías de Brasil, Argentina, EEUU o China, principales socios comerciales del país tanto en exportaciones como en importaciones, puede incidir y afectar la economía boliviana.
Así lo demuestra un estudio del Fondo Monetario Internacional (FMI), al indicar, por ejemplo, que un ‘shock’ negativo del producto interno bruto (PIB) del país brasileño de un 1,5%, incidiría en el Producto Interno Bruto de Bolivia en un 0,5% en los primeros dos trimestres. Posteriormente, hasta cumplir ocho trimestres, la economía del país va mitigando el impacto hasta desaparecerlo, según el organismo externo.

Mientras que un ‘shock’ en el PIB?de Argentina o de China del 1,5% tendría un menor efecto en la economía del país (0,3%) y también sería más fuerte en los primeros trimestres.

“Es previsible una desaceleración moderada de la economía nacional; sin embargo a niveles inferiores de los que señalan instituciones internacionales, puesto que la inversión pública para este año será la mayor de la historia de Bolivia ($us 6.179 millones)”, indicaron desde la Cámara Nacional de Industrias.

Este organismo, además, sostiene que pueden emplearse recursos de las reservas internacionales netas, incrementar las recaudaciones tributarias y elevar el financiamiento interno y externo para aliviar el impacto externo.

Entretanto, el economista Alberto Bonadona asevera que el trabajo del FMI peca de ‘mecánico’ ya que olvida las políticas que el Gobierno está tomando para frenar los elementos negativos de la caída de los precios de las materias primas que son efecto del ciclo económico.

Señala que entre estas medidas ‘anticíclicas’ está la gigantesca inversión pública que forma parte del PGE para 2015. “En consecuencia, el efecto contagio se aminora y considero que puede llegar a no tener significado alguno para la economía boliviana”, explica.

Por su parte, Ayrton Viera, gerente general de Ancla International, firma que asesora a empresarios en el comercio con China, señaló que pese a que el crecimiento de la nación asiática ha bajado, su Gobierno buscará fomentar aún más sus exportaciones. Por ello, sostiene, será más barato importar productos derivados del petróleo -plásticos- pues su costo operativo también disminuyó.

Impacto en las empresas
La importadora de electrodomésticos Dismac aún no ha sentido el impacto de la recesión económica de Brasil, pero sí del contrabando que ingresa desde Argentina. El vicepresidente Luis Fernando Saavedra, aseveró que este efecto lo sentirán más las empresas que venden productos primarios. No obstante, expresó que el comercio tiene expectativa por lo que suceda en los próximos meses.

Rodolfo Riber, gerente general de Finilager, importadora de rodamientos, manifestó que tienen mayor preocupación por el impacto de la caída del precio del petróleo ya que, debido a esto, el volumen de fabricación de vehículos de las grandes marcas puede ser menor.

Por su parte, Luis Barbery, presidente de la corporación Unagro, comentó que en los próximos meses se sentirá, por el factor precio, la caída de los ingresos por la venta de hidrocarburos y de materias primas, no solamente de minerales, sino también de soya y azúcar.

Dentro de las proyecciones económicas a mediano plazo que hace Economist Intelligence Unit (EIU) en su Reporte de País, a febrero, señala que el PIB?de Bolivia crecerá un 4,5% tanto en 2015 como en 2016, y prevé que en 2017 disminuirá a un 4%. Además, predice que la economía boliviana no se desa- celerará, pero sí entrará en un enfriamiento de su ciclo económico, y que la demanda interna crecerá menos.

Se solicitó información al Viceministerio de Desarrollo Productivo sobre el impacto de los países vecinos, pero señalaron que este tema no les compete, mientras que el Ministerio de Economía y el Banco?Central de Bolivia indicaron que estaban reuniones por lo que no podían atender el requerimiento.

Un boletín de esta última cartera de Estado asegura que con la caída del precio del petróleo se tiene previsto que la economía de Bolivia llegue a crecer un 5,5%, y señala que la demanda interna, con políticas redistributivas, es el principal motor de crecimiento en el país