Sergio Mattarela, juez del Tribunal Constitucional y varias veces ministro, de 73 años, fue elegido este sábado presidente de la República italiana, en la cuarta votación en el Parlamento y para la que sólo se necesitaba la mayoría absoluta de 505 votos.

Durante el escrutinio, cuando la presidenta de la Cámara de Diputados, Laura Boldrini, leyó la papeleta con el nombre de Mattarella y con la que se llegaba a los 505 votos requeridos en el Parlamento en su sesión conjunta -1.009 electores, entre diputados, senadores, representantes de regiones y senadores vitalicios- se escuchó una fuerte y larga ovación.

Al final del recuento, Mattarella obtuvo 665 votos, entre ellos los de todos los parlamentarios del Partido Demócrata (PD), los aliados en el Gobierno, el Nuevo Centro Derecha (NCD), los partidos centristas e Izquierda, Ecología y Libertad.

Mattarella fue desde el principio la propuesta del líder del PD y primer ministro, Matteo Renzi, y obtuvo el apoyo unánime de todo su grupo.
Esta mañana, después de las primeras reticencias, los socios de Renzi en el Gobierno, el Nuevo Centro Derecha (NCD) de Angelino Alfano, accedieron a apoyar esta candidatura.

El grupo del ex primer ministro Silvio Berlusconi, Forza Italia (FI), reiteró su voto en blanco, como signo de rechazo al nombre propuesto por Renzi.

El partido del "exCavaliere" no aprueba el nombramiento de Mattarella y considera "una traición" no haber sido consultado, por lo que ha anunciado la conclusión del llamado "Pacto de Nazareno", el acuerdo que mantenían para sacar adelante algunas reformas constitucionales y el nuevo sistema electoral.

Mattarella se convierte así en el décimo segundo jefe de Estado, en la que sería la décimo tercera presidencia tras la reelección de Napolitano en 2013.