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El mediocampista de Blooming Kevin Farell no ocultó el temor que siente después de volver a jugar en la academia tras casi siete meses de inactividad por una fractura de tibia y peroné.

El volante, de 22 años, dijo que tenía un poco de miedo al momento de ir al choque en busca del balón, pero confía en que este tiempo le permitirá ganar confianza para recuperar su nivel.

El cuadro dirigido por Erwin Sánchez retornó ayer por la tarde a los entrenamientos con miras al duelo frente a Destroyers, en el reinicio del torneo Clausura.