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La llegada del arquero boliviano Carlos Emilio Lampe a filas de Boca Juniors ha desatado una enorme expectativa en el país por lo que significa ese club en Argentina y América. Uno de los que es palabra autorizada para referirse a ese puesto, porque defendió ese arco durante muchos años, es Carlos Fernando Navarro Montoya. El ‘Mono’, que se convirtió en un ídolo xeneize, habló del meta nacional, de las condiciones que le ve y de las sensaciones que puede estar experimentando en estos momentos antes de asumir un desafío “apasionante”.

Lampe fichó para Boca solo para los partidos de la Libertadores, aunque con la posibilidad de compra. Lo presentan el lunes.

¿Cómo es el sentir de esa camiseta en un arco donde siempre hay muchas miradas?

Es algo que tiene que procesar cada uno, porque todos somos diferentes. Lo que está claro es que uno llega a un club enorme, de una trascendencia continental y mundial. Creo que jugar en Boca, en la Bombonera, para muchos es un sueño y para los que no son hinchas del club, una distinción. Es un equipo con una trascendencia muy importante.

 ¿Por qué Boca es grande y por qué es difícil llegar ahí?

Es grande por su historia, porque fue construyendo una historia, una leyenda por diversos episodios que lo llevaron a ser el equipo más popular de Argentina y uno de los más conocidos en el mundo. Su estadio, cómo se vive un partido de fútbol en la Bombonera, los grandes futbolistas que jugaron en el club, todo ha hecho y generado una historia, una liturgia sobre el club que tiene trascendencia mundial. Uno de los lugares más visitados por los turistas que llegan hasta Buenos Aires es la Bombonera. Ahí pueden disfrutar de un poco de lo que tiene el club para dar.

 Vos, que lo defendiste muchos años, ¿se siente más presión en el arco de Boca que en otros?

Yo no hablaría de presión, cuando uno firma el contrato con Boca sabe que tiene obligaciones y responsabilidades que exceden por la trascendencia o la magnitud de llegada que tiene el club, lo que no tiene otra institución. En Boca te exigen todo porque te dan todo. Instalarse en la historia del club es instalarse para siempre en la historia del fútbol.

 ¿Qué aspectos, desde tu experiencia, debería tener un arquero como Carlos Lampe, que acaba de fichar?

Lo primero es que el futbolista que llega debe pensar y actuar como futbolista las 24 horas. Esto no quiere decir que no tenga tiempo para la familia, para sus amigos, para otras actividades, aunque siempre teniendo en cuenta el lugar que ocupa y la institución en que juega.

Segundo, que nunca se debe agotar la capacidad de aprendizaje, porque en Boca lo bueno y lo malo duran hasta el próximo partido y el club en sí te exige cada día que intentes ser mejor. Y después, más allá del estilo, de la idea que uno tenga en el arco, entender que para jugar en Boca y para instalarse en la historia tenés que jugar mucho tiempo o todo el tiempo bien. Entonces, esto ha originado que en los últimos 50 o 60 años se pueda resumir en cuatro o cinco apellidos, porque encontró arqueros que fueron confiables, que fueron arqueros ‘salvapartidos’ o ‘ganapartidos’ y algunos de ellos fueron ídolos desde el arco, algo que es difícil que se dé en el fútbol.

 ¿Has tenido la oportunidad de analizar a Lampe y si sientes que se puede amoldar al club?

Por supuesto que lo vi. Lo conozco tanto en la selección de Bolivia como en Huachipato y después, la respuesta a esta pregunta, la dará el tiempo. Todos los que llegamos a Boca tenemos ese signo de interrogación, porque Boca es un club especial, y los antecedentes previos, por más que puedan achicar el margen de error, no son determinantes porque, repito, el club es especial. La historia marca que hubo futbolistas que llegaron con un gran currículum, con mucha experiencia, con mucha trayectoria y después no tuvieron la suerte de consolidarse, y esto es algo que debe ir dirimiendo (Carlos) Lampe en el día a día. Como alguien dijo, ojalá que esté muchos años, que se quede por muchos años, esa debe ser su ilusión. Se le presentó esta coyuntura y hace muy bien en aprovecharla. Y bueno, el tiempo dirá qué página escribe en el club.

 ¿Qué aspectos crees que han sido fundamentales en él y que lo han llevado a vestir de xeneize desde el lunes?

Evidentemente quienes decidieron que Lampe llegue a Boca es porque le han visto condiciones. En lo personal, he observado un arquero muy rápido bajo los tres palos, que aprovecha al máximo su envergadura. Ahora, Boca le va a demandar mayor participación, mayor actividad, que sea un arquero de área grande y no de área pequeña, y una permanente concentración porque Boca es un equipo que generalmente coloca mucha gente en ataque y el arquero debe estar muy atento a cubrir las espaldas de los defensores. Las atajadas de los arqueros de Boca normalmente son más importantes por calidad que por cantidad. Y esto es algo que tendrá que ir descubriendo en el día a día, en cada una de las prácticas con el resto de sus compañeros.

 Llega solo para la Libertadores o en principio hasta el 31 de diciembre, ¿cómo lo analizas?

La Libertadores es un torneo continental, pero el fútbol argentino es un fútbol complejo, muy competitivo, es un fútbol que demanda muchísima tensión y creo que él tiene la posibilidad de dar un paso adelante en su carrera deportiva; es un desafío grande, sin duda, pero bueno, comienza con la posibilidad de jugar en Copa Libertadores, pero también tiene la posibilidad de extender su contrato si se da la situación. Si por circunstancias no tiene continuidad, pero sí demuestra en los entrenamientos sus condiciones, tal vez puede extender su vigencia contractual y, como él mismo dice, buscar cumplir con su deseo de estar muchos años.

 ¿Cómo es un primer día llegando a un club de la magnitud del más grande de Argentina?

Te genera mucha expectativa, es estar permanentemente descubriendo cosas y eso no se agota el primer día. Boca es un lugar que te sorprende siempre y que necesitas mucho tiempo para familiarizarte con todo lo que genera; es una experiencia hermosa y celebro que Carlos tenga la posibilidad de vivirla.

 A Milton Melgar (en Boca del 85 al 89), que fue el primer boliviano en ese club, le corearon su nombre y hasta hoy se lo recuerda. ¿A qué nivel tiene que llegar un jugador para que aquello suceda?

Es bellísimo, es fantástico jugar en la Bombonera y que la gente te muestre su apoyo, su cariño y su afecto. Por otro lado, la gente de Boca es muy fiel y esto no termina cuando vos jugás, después pasa el tiempo y la gente de Boca, y todos aquellos que le han generado felicidad y han escrito su nombre en la historia del club, son bien recordados y bien recibidos permanentemente.

 ¿Pueden ser suficientes tres meses para mostrar las condiciones que tiene?

Mirá, si Carlos (Lampe) llega a Boca es porque tiene condiciones. Todos los arqueros de primera división de cualquier lugar del mundo, y más si juegan en la selección, tienen las condiciones idóneas para estar donde están. Ahora tiene un nuevo desafío; da un paso cualitativo, un paso de crecimiento en lo profesional, y después lo que pueda suceder nadie lo sabe, pero evidentemente es un desafío que no podía dejar pasar. Es un desafío para él, que además de disfrutarlo también le sirva para conseguir sus objetivos.