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El magistrado suspendido del Tribunal Constitucional Plurinacional (TCP), Gualberto Cusi, recibió su alta y abandonó la clínica de la Caja Petrolera en la ciudad de La Paz, espacio dónde estuvo internado por más de una semana. 

"La Caja Petorlera quería que me quede, pero yo a objeto de no involucrar a nadie más porque es mi problema, he pedido que me puedan otorgar la alta. Yo he solicitado", dijo el tribuno en contacto con EL DEBER. 

Según se conoce, Cusi salió el pasado sábado de la clínica de la Caja Petrolera acompañado de su familia con rumbo a su domicilio, en el cual guarda reposo. Se le diagnosticó tuberculosis crónica y presenta una hernia epigástrica.

Sin embargo, Eduardo León, uno de sus defensores, sostuvo que existió presión del Gobierno para que Cusi deje el centro médico y denunció que ello vulnera sus derechos y expone a riesgo su vida. Su seguro médico fenece el próximo 31 de diciembre. 

"Más que alta, parece que lo echaron de la clínica misma, pese al complicado estado de salud que tiene. Está en su domicilio y es cuidado por su familia. Yo me he comunicado con él y lo que me dice es que le dieron medicamentos y con eso se mantiene", detalló León en entrevista con EL DEBER. 

El juicio por responsabilidades en su contra se reanuda el próximo miércoles en la Cámara Alta. En una de las audiencias el Instituto de De Investigaciones Forenses (IDIF) presentó un certificado que declaró a Cusi "apto" para asistir al proceso, sin darle ni un día de impedimento.