Escucha esta nota aquí

"Bolivia quiere renegociar el Tratado de 1904 o buscar un acuerdo complementario", ese fue el pilar de la réplica de Chile ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya. Se acusó al país de pretender "maquillar" su causa. 

Daniel Bethlehem, el primero en intervenir del equipo jurídico chileno, dijo que "Bolivia está tirando anzuelos al aire esperando que la Corte agarre uno" y aseguró que la Demanda boliviana sí toca la esencia del centenario acuerdo entre ambos Estados. 

Según Chile, el equipo jurídico nacional no puede construir argumentos en base a elementos anteriores o posteriores del Tratado de 1904, debido a que todos esos elementos "carecen de relevancia", porque se afirma que "hay un abismo entre las declaraciones" de la pasada jornada. 

Afirmó que no se puede aceptar que la Corte Internacional oficie de mediadora para zanjar el diferendo que existe entre ambas naciones y se aseveró que Bolivia "tiene acceso al océano Pacífico a través del tránsito irrestricto y perpetuo de mercaderías". 

Sam Wordsworth ahondó en pretender contrarrestar lo expuesto por el equipo jurídico de Bolivia, respecto a las repetidas ocasiones en las que Chile buscó dialogar una salida soberana al mar para Bolivia, fundamentos que expresó el equipo jurídico nacional en la víspera.  

"En documentos históricos mencionados por Bolivia, la voluntad de Chile no puede interpretarse como obligación (...) Si Bolivia tenía o no acceso al Océano Pacífico es algo que en 1948 ya estaba resuelto" expuso, a la par de advertir ciertas contradicciones y confusiones en lo planteado por el país. 

Pierre Marie Depuy lanzó una pregunta a los integrantes de la Corte: Si Bolivia estaba tan segura que el Tratado de 1904 se había visto sobrepasado, por qué entonces creyó conveniente no ratificar el Pacto de Bogotá hasta antes de 2011.

"Si Bolivia ha tomado tanto tiempo en retirar su reserva al Pacto de Bogotá, esto se debe a que deseaba hasta el fin guardarse de los términos implacables del artículo VI", argumentó, sobre el intento de "tergiversar" los términos del Tratado de 1904. 

Para Chile, la verdadera forma de verificar si la Corte es competente o no es verificar si el acuerdo centenario estaba o no en vigor en 1948, fecha en la que entra en vigencia el Pacto de Bogotá, que restringe el análisis de las causas ya resueltas. 

Pasado el tiempo para la réplica, intervino como penúltimo Harold Koh, que explicó que reiteró que Bolivia pone en riesgo la política sobre fronteras internacionales en todo el mundo, al intentar litigar cosas del pasado.  

"Bolivia puede pedir renegociar sus otras fronteras, las mismas que ya pactó con cuatro naciones vecinas. Cuántos de estos asuntos resueltos podrían existir, deberían abrirse debates sobre otras fronteras resueltas hasta antes de 1948", advirtió. 

El último en replicar a favor de Chile fue su agente, Felipe Bulnes, que reiteró las ventajas comerciales de las que goza Bolivia. "Chile solicita respetuosamente que se declare que el reclamo de Bolivia no recae en la competencia de la Corte", concluyó.