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Faustino Alfonso Mendoza Arze, es el nuevo comandante general de la Policía Boliviana. El presidente Evo Morales le tomó hoy juramento en un acto oficial en Palacio de Gobierno y remplaza a Abel de la Barra.

"Un verdadero compromiso de cambio para tratar de cambiar nuestro Estado", fue uno de los primeros objetivos que se puso Mendoza al asumir el cargo. 

El flamante titular, consultado sobre el conflicto médico que vive el país, sostuvo que "es importante recurrir a las partes cuando tiene un requerimiento", señalando que se manejarán las protestas "de la mejor manera, apegados a lo que dice la Constitución y las leyes".

"La violencia no nos va a llevar a nada bueno, yo creo que el mejor camino es la concertación, el diálogo", aseveró sobre las protestas de los galenos y estudiantes de medicina que depararon enfrentamientos la pasada semana en la ciudad de La Paz.

El nuevo jefe remplaza a Abel de la Barra, involucrado en una polémica por asistir a un acto del MAS, anticipó que otra de sus tareas es propiciar un acercamiento de su institución a la población, intentando reflejar una imagen del "policía amigo" para devolver la confianza en el verde olivo.

Mendoza afronta una denuncia interna y otra penal por incumplimiento de deberes y uso indebido de influencias. Aseveró que ese es un tema interno y evitó ahondar en el tema, asegurando que su carrera es "intachable".

"La denuncia es de un mal policía, irresponsable. No tengo ningún proceso, simplemente se ha abierto un caso, eso se va a ventilar en las instancias disciplinarias y judiciales", sostuvo tras su posesión.