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Hace un par de días nos reunimos en el edificio donde está la Brigada Parlamentaria, a pedido de la presidenta del Senado, Adriana Salvatierra. Estuvimos el presidente de la Brigada, Édgar Montaño; María Reneé Canelas, directora de Cultura del municipio, el asesor municipal Juan Carlos González; Edson Hurtado, coordinador de un proyecto del Ministerio de Planificación para Santa Cruz; la presidenta del Senado y los manzaneros que trabajamos en la galería Manzana 1 Espacio de Arte.

La senadora ofreció a Manzana 1 la planta baja del edificio que tiene una fachada hacia la plaza principal y la otra hacia la plaza Manzana Uno, para uso cultural. La verdad, ¡es una gran noticia!

En las dos habitaciones que están en la esquina de las calles Independencia y Ayacucho está el Museo de la Independencia, a cargo de la Sociedad de Estudios Geográficos e Históricos y el resto de las habitaciones están casi siempre cerradas con candado, usadas como oficinas esporádicas.

Los corredores de este edificio como del que fue de la Policía -donde desde hace 13 años y medio funciona la galería de arte-, de noche brindan cobijo a indigentes y viciosos pitilleros y alcohólicos.

Los dos edificios pertenecen, por Ley Nº 3811, del 28 de diciembre de 2007, a la Asamblea Legislativa Plurinacional por sugerencia y gestión de parlamentarios cruceños. Así que la propiedad de nuestra Casa de Libertad, donde se proclamó la independencia de Santa Cruz, pasó a La Paz.

Como sea, la oferta de la planta baja para uso cultural es un gesto muy importante para empezar con la famosa revitalización del centro histórico. Sin duda que por la importancia de ser la casa de la libertad de los cruceños, el uso de estas habitaciones tiene que ser discutido y consensuado por la Brigada Parlamentaria, el Gobierno Municipal, la Gobernación, las instituciones y la gente de Santa Cruz.

Que estos cuartos de la planta baja sean destinados en parte a albergar la instalación un centro de información turística, una muestra de arte originario del oriente, venta de artesanías del departamento, una cafetería, un museo municipal, sede de colectivos culturales, un museo de música, cobijo de bustos en bronce de próceres cruceños con cañones incluidos, Madame Tussaud camba con un criterio menos rigurosamente histórico que podría incluir figuras de cera de Justo Bazán y Percy Fernández, todo sería mejor que seguir siendo el refugio de palomas y palomillos.

Con la esperanza de que algún día los dos edificios en la plaza Manzana Uno tengan uso público y abierto en todo sentido, se debería empezar por aceptar la oferta de la Cámara de Senadores de entregar la planta baja, juntar fuerzas y dinero, no importa el color partidario u orientación cívico política de donde vengan.

Acá vivimos. Lo más querido que tenemos es el centro histórico. En las casacas de muchos carnavaleros está impresa la imagen de la catedral y no precisamente por el fervor religioso, si hablamos de las fechas, sino por su apego al corazón de Santa Cruz.

Recuperemos para empezar esta planta baja entonces, recuperemos lo que está alrededor de la catedral hasta que el municipio encuentre ambientes adecuados para un posible traslado de los parlamentarios y, así, paulatinamente, la casa de libertad camba será de uso y regocijo de todos los que habitamos acá.

La galería Manzana 1 Espacio de Arte es solo una prueba estadística de que con sus 51.000 visitantes en los últimos dos meses la gente no ha perdido el interés de llegar a la plaza principal.

De decidir el uso de la planta baja del edificio de la Brigada habrá que buscar un consenso y ojalá para el miércoles de ceniza las autoridades estén firmando un convenio para la refacción que le es urgente y un financiamiento a largo plazo, para que el centro, ahora un corazón herido, vuelva a ser nuestro.