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No es un mero discurso. Con los números sobre la mesa, el presidente de la Cámara Forestal de Bolivia (CFB), Diego Justiniano, explicó que el pago del segundo aguinaldo es una contribución para profundizar la crisis sectorial, ya que las experiencias anteriores muestran que termina generando más perjuicios que beneficios en el corto y mediano plazo. Aseguró que el efecto es nefasto.

"Hemos demostrado que en los últimos seis años se han cerrado más de 3.000 unidades productivas entre micro, pequeñas, medianas y grandes, se han despedido a más de 25.000 trabajadores", expresó el ejecutivo.

Justiniano agregó que, al igual que muchos sectores de la economía boliviana, el forestal arrastra una crisis muy compleja desde hace seis años y  este 2018, gracias a los esfuerzos y búsqueda de mercados externos, se intenta reactivar la economía forestal de todos los actores, es decir, indígenas, campesinos, pequeñas, medianas y grandes empresas.

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A todo esto, ¿pagarán el segundo aguinaldo? El dirigente sostuvo que, si bien está dentro del marco de un decreto supremo, sería muy difícil, por no decir imposible. "estoy seguro que esta medida precipitará el cierre de muchas otras empresas con el consiguiente despido de personal, que es lo que más nos preocupa”, lamentó.