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“Esto no es una máquina de hacer hielo. No es que se enciende y se apaga y siga el proceso de producción. Es la  primera planta petroquímica que tenemos en Bolivia”.  Así, el presidente de la estatal petrolera YPFB, Óscar Barriga, explicó que la paralización de la planta de urea se debió a un evento programado ante una señal de alarma y que la operación y producción aún no es plena por un tema logístico. Aseguró que este proceso será gradual y condicionado por la demanda del fertilizante.   

Barriga explicó que técnicos de Samsung -empresa que montó el gigante de acero y concreto en Bulo Bulo- programó ese paro y que está revisando con sus proveedores de equipos y peritos especializados un módulo que comanda un compresor. “Ese es el problema. La planta tiene una garantía de dos años desde la entrega definitiva. Y tenemos otra garantía por operación y mantenimiento”, dijo. 

Dio cuenta de que YPFB tiene comprometida la venta de 335.000 toneladas al mercado brasileño que representa casi el 60% de capacidad de producción de la planta. “Estos días vamos a suscribir acuerdos comerciales con Argentina, Paraguay, Perú y este 20 vamos a firmar contratos con grandes consumidores de urea de Cuiabá (Brasil). Creemos que vamos a superar el 70% de la capacidad de la planta”, aseguró Barriga.  

El senador opositor Óscar Ortiz denunció que el complejo petroquímico opera a menos del 30% de su capacidad instalada.

Venta de GLP a Paraguay 
En 2018, YPFB comercializará a Paraguay 66.000 toneladas de Gas Licuado de Petróleo (GLP) por año. Con este volumen, Bolivia aumentará la cuota de exportación del combustible, en promedio, de al menos 120.000 a 170.000 toneladas en 2018. /FRM