Apenas vio una bandera boliviana, corrió para pedir que se la prestásemos un rato para tomarse unas fotos frente a la Basílica de San Pedro. Y es que Esther Córdova, a pesar de que vive hace 15 años en Italia, sigue siendo boliviana de corazón.

Pero no es la única. Junto con un grupo de amigas llegó desde Milán para unirse a la comunidad de bolivianos que hoy harán una despedida al papa Francisco en la plaza de San Pedro. El 5 de julio el pontífice inicia su primer viaje apostólico por América Latina.

“Queremos expresar la fe que tenemos. Me siento feliz porque los bolivianos somos más católicos y lo queremos mucho al papa, es muy caritativo”, dijo Esther mientras sonreía.

EL DEBER llegó ayer hasta el Vaticano, donde se encontró con cientos de turistas de todo el mundo que visitan el lugar.

María Concepción Coaquira es otra boliviana, nacida en Cochabamba, al igual que Esther, que estaba en el grupo. “Es una satisfacción para nosotros como organizadores reunir a los bolivianos para esta actividad. Solo desde Milán y Bérgamo están llegando como 400 personas”, explicó.

Se estima que unos 800 bolivianos participarán de esta actividad. La jornada se iniciará a las 9:00 con una misa en la Basílica de la Misericordia, a unas cuadras de la plaza del Vaticano, para luego salir en procesión con las vírgenes de Urkupiña, Copacabana y Cotoca rumbo a la plaza de San Pedro.

Allí, al mediodía como es tradicional, el papa Francisco celebrará el Ángelus en el que dedicará un pequeño discurso a reflexionar sobre algún pasaje del Evangelio y se espera que en ese momento envíe un mensaje especial a los bolivianos presentes, quienes se alistan también con banderas, escarapelas y letreros para expresar su fe católica.

El pontífice saludará y finalmente impondrá la bendición general desde la ventana de su departamento en el Vaticano. A simple vista, se puede apreciar desde la plaza de San Pedro la ventana, que es la tercera de una larga fila, al lado izquierdo de la Basílica de San Pedro.
Esta actividad de los bolivianos también cuenta con el apoyo de la embajada de Bolivia ante la Santa Sede.

Después del Ángelus, los bolivianos harán una demostración de bailes folclóricos desde la plaza de San Pedro, pasando por la Vía de la Conciliazione, principal avenida de acceso a la zona, hasta llegar al Castillo Sant’Angelo, donde culminarán la jornada. Este lugar es otro monumento histórico del Vaticano, a orillas del río Tevere, donde antiguamente se refugiaban los papas ante cualquier amenaza o peligro.

Rocío Baldivieso, otra residente boliviana y una de las organizadoras de este evento, mientras paseaba por el lugar, explicó que el castillo está conectado por la ciudad del Vaticano por un corredor fortificado, conocido como Passetto, por donde los pontífices podían trasladarse al refugio sin necesidad de bajar.

Rocío recordó que el día en que eligieron a Francisco como papa, los bolivianos estaban atentos mirando desde la Vía de la Conciliazione el humo negro que salía desde el Vaticano y cuando vieron humo blanco corrieron hasta la plaza de San Pedro en medio del regocijo de miles de personas. “Fue una locura, la gente gritaba, había mucha emoción. Nadie esperaba que Jorge Bergoglio fuera elegido”, confesó.

Según relató, ha escuchado decir que el papa suele salir todos los días, a las 5:00, para dirigirse a unas galerías próximas a la plaza de San Pedro, donde duermen indigentes. “Dicen que les invita unos panecillos como desayuno”, comentó.

Intenso calor
Es un día muy caluroso, el termómetro llega a los 30 grados centígrados y no es ni mediodía. El verano europeo ha atraído a miles de turistas del mundo que, a pesar del calor, se dan modos para esperar durante horas y horas parados bajo los rayos del sol para visitar la Basílica o los museos del Vaticano.

Es una marea de idiomas que se escuchan al pasar, aunque la mayoría son europeos. Los guías turísticos portan sus banderines de diferentes colores encabezando los grupos de visitantes que esperan ansiosos conocer cada uno de los lugares de la Santa Sede.

Por las calles también se ven buses largos y con sillas al descubierto en la parte superior, desde donde los turistas aprovechan para hacer mejores tomas fotográficas.

Por calles y avenidas de los alrededores se ven carros policiales, además de uniformados que a pie custodian las rutas. Algunos, incluso, tienen chalecos antibalas. La luz del sol tarda en irse. A las 21:00 todavía se puede ver cierta claridad.

A pesar de la tranquilidad que se respira en medio de tanta gente, lo primero que le advierten a un extranjero es tener cuidado con los gitanos, que al descuido aprovechan para sustraer lo que encuentran.

Roma vivirá un feriado
Este lunes es el Día de San Pedro y San Pablo, los patronos de Roma. Es feriado, pero solo en este lugar, no así en el resto de Italia. Según la historia, Pedro y Pablo fueron fundamentales en el avance del cristianismo, al punto de ofrendar sus vidas. El pontífice celebrará una misa