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Víctor Hugo Peña Maisares (16) salió de su casa a comienzos de 2013 y no retornó jamás. Su madre, Tomasa Maisares, no lo volvió a ver desde ese día. La infructuosa búsqueda de su hijo la llevó hasta Ascensión de Guarayos, donde le dijeron que hace algún tiempo enterraron a un desconocido en un cementerio local luego de haberlo hallado muerto dentro de un depósito subterráneo de combustible de un surtidor en desuso.

Maisares tenía información de que su hijo estuvo trabajando en Guarayos como ayudante de un camionero. Por ese motivo se fue con fotocopias de su fotografía y las mostró a los vecinos que hallaron cierto parecido con un joven que estuvo por el pueblo.

No hay certeza
Un día alguien descubrió un cadáver casi momificado de una persona en el tanque que almacenaba combustible en un antiguo surtidor y, como nadie lo reconoció, lo sepultaron en una fosa común que el jueves fue abierta por la Policía: De allí se extrajeron los restos que ya están en la morgue de la capital cruceña para la autopsia legal.

Tomasa Maisares cree que los restos son de su hijo y pidió a la Felcc que investigue las causas de su muerte, pues desconfía de un sujeto adulto que, de forma inconsulta, se llevó al chico a trabajar con él a Cabezas, el cual, en criterio de la mujer, ocultó información sobre el paradero de Víctor Hugo.

El forense Erwin Lino dijo no haber visto signos de violencia en el cuerpo, pero tomó muestras dentales y de tejido para hacer un examen de ADN y comparar con el de Tomasa