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El experto brasileño Luis Claudio Fritzen destacó las virtudes de un buen coleccionista de estampillas y aseguró que la internet cambió al correo, pero no mermó la filatelia.

¿Qué es la filatelia?
La filatelia es el coleccionismo de estampillas y piezas postales. Se divide en la clase tradicional, que consta de estampillas de un país o de una época de un país, por orden cronológico. Y en el estudio postal, que consta del conocimiento de las piezas y del desarrollo del correo, por ejemplo los sobres. En la filatelia moderna o temática el asunto principal de estudio son los dibujos que aparecen en las estampillas, que a su vez cuentan una historieta ilustrada en los sellos del correo.

¿Para quiénes es apta la práctica de la filatelia?
La filatelia es apta para todos. Es una actividad cultural muy interesante porque transmite conocimientos sobre países y costumbres. Posibilita acumular una cultura general muy amplia. Es recomendable para todas las edades, desde los más jóvenes hasta los adultos mayores. Es una actividad muy saludable.

¿Qué cualidades tiene el buen coleccionista?
La cualidad principal es la paciencia, la búsqueda de la mejor pieza para su colección, la conquista de premios y el montaje que significa hacer una colección. Una colección nunca está completa, todas están en permanente evolución y desarrollo. Para eso es necesario tener mucha paciencia.

¿Qué rédito da cultivar la paciencia?
Ser un paciente y minucioso filatelista es bueno para muchos aspectos de la vida. Primero en lo cultural. Las personas son muy cultas. Para la práctica filatélica la paciencia motiva a tener el trabajo muy limpio y muy artístico. La paciencia también deriva en la búsqueda de estética. La disposición de las estampillas en las hojas es un trabajo de estética paralelo al desarrollo de una colección. Para la vida cotidiana reditúa el orden y el control.

¿Cuáles son las reglas básicas del coleccionismo?
Tener siempre piezas perfectas. Buscar ser parte de un club o de una asociación donde los más experimentados transmitan su conocimiento sobre la práctica filatélica. Asimismo conservar el material físico, sobre todo cuidándolo de la humedad y de que el papel se torne delgado. Es difícil conseguir este mantenimiento, ya que las estampillas son un material muy sensible.

¿Cambió la filatelia con el auge de la comunicación mediante la internet?
Sí. Tuvo que cambiar porque hoy es mucho más fácil conseguir estampillas en portales electrónicos. Mediante la búsqueda en internet es mucho más fácil conseguir la pieza ideal para una colección. El correo también cambió porque ahora se envían y reciben por correo, sobre todo las encomiendas. El correo también vive un incremento con el auge del
internet.

Por la preeminencia de la tecnología, ¿se puede creer que el correo regular hoy está en decadencia?
No es así, al contrario. En todo el mundo hay un desarrollo del correo. No en el transporte de mensajes cortos, que de eso se encarga la internet con los correos electrónicos, Facebook, WhatsApp y otros sistemas de comunicación instantánea, sino por el envío de paquetes, que ahora se da mucho más.

¿Por qué ha sido importante para Bolivia la VIII Exposición Filatélica Nacional Exfina 2015 que se realizó del 13 al 17 en Santa Cruz?
Porque motiva al surgimiento de nuevos coleccionistas. Y porque, dependiendo de las medallas que obtengan las colecciones ganadoras, califican para participar en exposiciones internacionales. Sin participar de eventos nacionales no es posible hacerlo en el ámbito internacional. Es importante que Bolivia tenga ahora coleccionistas y colecciones con ansias de ir al escenario internacional y ganar resultados positivos para su país