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El canciller de Chile, Heraldo Muñoz, lamentó el incidente que tuvo un grupo de periodistas chilenos con el presidente Evo Morales en las puertas del Palacio de Gobierno. El jefe de Estado boliviano se negó a conversar con la prensa chilena y los tildó de ser agentes de inteligencia del país transandino.

El responsable de las relaciones exteriores chilenas expresó su solidaridad con los reporteros y aseguró de que su persona, como los coagentes de la demanda chilena, trataría a la prensa boliviana con el respeto que se merecen como profesionales de la información.

En Chile hay libertad de prensa, libertad de información, y que los que van a Bolivia o los que cubren el caso en Chile son profesionales. No me parece esa calificación y les extiendo toda la solidaridad a todos los que fueron tratados de esa manera. Yo, y estoy seguro que el agente y los coagentes tendríamos la mejor disposición de contestarles y responderles como profesionales a los periodistas bolivianos”, declaró Muñoz.

Impase de Evo con medios chilenos 

La mañana de este sábado, Morales fue abordado por un grupo de periodistas chilenos desplazados a La Paz e intentaron obtener una declaración a propósito de los alegatos que presentarán Bolivia y Chile en la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya.

En un acto público en la población oriental de Camiri, donde entregó una sede sindical, el Jefe de Estado afirmó que los periodistas chilenos están en su derecho de buscar declaraciones pero dijo que no le pueden obligar a hablar de ese y otros temas.

"Lamentablemente al salir del Palacio algunos periodistas chilenos casi me golpean con sus micrófonos los labios, yo entendí parecen que no son periodistas de la prensa creo que es inteligencia chilena, espero no equivocarme", protestó Morales.

Ese incidente se produjo a dos días de la presentación de alegatos de Bolivia y Chile a la Corte Internacional de Justicia de La Haya, en el marco de la demanda que presentó La Paz ante ese tribunal internacional por una salida soberana al mar, competencia que objetó La Moneda.