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Investigación, creatividad y calidad interpretativa. Esos son los tres ingredientes que, a decir de Juan Antonio Puerta, ha sabido conjugar el Ensamble Moxos en la última década y que lo han convertido en uno de los embajadores de la cultura del oriente boliviano hacia el mundo.

El gerente general de la agrupación no es exagerado en sus apreciaciones y lo argumenta con las actuaciones que el Ensamble ha realizado en más de una veintena de países, los discos grabados que tiene y que en días más iniciarán su octava gira por países de Europa, a lo que se suma  la invitación que han recibido para participar del Festival Internacional de Músicas Sagradas del Mundo, que los llevará a la ciudad de Fez en Marruecos, el 23 de junio.

Esta nueva gira de la agrupación moxeña se iniciará el sábado 31 de marzo, a las 19:00, en la capilla Los Huérfanos (calle Monseñor Salvatierra, entre René Moreno e Independencia). El ingreso es gratuito y los asistentes podrán escuchar los temas de su último disco, Pasión Moxos, que también será el repertorio que presentarán en  todas sus actuaciones en el exterior del país.

Los temas de Pasión moxeña

Dentro de la tradición católica cristiana se llama ‘pasión’ a los episodios del calvario de Cristo durante el Jueves y Viernes Santos reflejados en los evangelios. En el archivo musical de Moxos existe una obra dedicada a esa celebración, que se llama Pasión de nuestro señor Jesucristo, que muchos años atrás se había interpretado de manera incompleta. Luego de un trabajo de investigación, realizado por Raquel Maldonado, directora del Ensamble, se pudo completar la obra. “En  la comunidad de Coquinal, sobre el río Sécure, en el Tipnis encontramos la parte del segundo violín y en la comunidad de San Antonio del Imose encontramos muchas otras partituras de esa obra. El trabajo del Ensamble ha sido corregir errores,  incorporar el segundo violín y además  arreglos con instrumentos, como el oboe y el traverso barroco, junto a los bajones moxeños, para reivindicar el instrumento nativo por antonomasia de la región”, explica Puerta, acerca del tema principal de su última grabación, que da nombre al disco y que se escuchará el sábado en su presentación.

Dentro de su repertorio se ha incluido Misa II Mo Domingo, de Giovanni Battista Bassani, autor italiano del cual hay varias piezas en el archivo de Moxos. También  la Sonata Chiquitana número 8 y  Dulce Jesús mío, pero que no es la pieza del mismo nombre del archivo chiquitano, sino otro canto penitencial que cumple la misma misión litúrgica, recuperado del archivo musical de Moxos. “La estamos estrenando tanto en el disco como en el espectáculo”, indica Puerta, que agrega que como parte de la recuperación de la tradición oral de los pueblos indígenas de San Ignacio de Moxos han incluido los temas Carnavalitos y El verso de San Antonio. 

“Los  espectáculos que presentamos son una amalgama del mestizaje que se produjo entre la música importada desde Europa por los misioneros jesuitas en la época de la colonia y las expresiones nativas, que además cautivan por su creatividad y

su cuidadoso despliegue coreográfico, porque en ellos convergen la música, el canto y la danza”, afirma el gerente general del Ensamble.