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Llegó a la ‘ciudad de los anillos’ para promover la integración de comercio exterior por puertos de su país -Argentina- y desde su perspectiva la sinergia público-privada en el desarrollo portuario de Bolivia está en el camino correcto a seguir.

¿Es la hidrovía Paraná-Paraguay el punto de salida portuaria natural del comercio exterior de Bolivia al mundo?

Después del fallo en La Haya adverso para Bolivia en las aspiraciones marítimas se abre una oportunidad para desarrollar la hidrovía Paraná-Paraguay que lo comunica directamente con el océano Atlántico y puertos intermedios muy competitivos que deben explotarlos.

La economía de los países se mueve a través de barcazas y barcos y el desarrollo portuario es fundamental. La política portuaria española trascendió gobiernos y banderas políticas y hoy tiene uno de los mejores puertos del mundo. Aquí cerca Paraguay es otro ejemplo. Más del 90% del comercio exterior se mueve por la hidrovía.

Han desarrollado la industria de barcazas y hoy tienen la tercera flota más importante del mundo, después de EEUU y China. Trasbordaban su carga en Uruguay y como país, nosotros, dimos un giro en la política pública bajando costos, garantizando seguridad jurídica, transparencia y previsibilidad. Hoy agilizamos el trasbordo de mercancías proveniente de Paraguay y ofrecemos una política de puertos abiertos al mundo, muy competitivo y muy previsible. En esta línea esperamos que la carga boliviana también trasborde en Argentina. Esperamos con muchas ansias el desarrollo portuario de Bolivia más allá del desarrollo de puertos privados. Necesitamos y urge que Bolivia viva la hidrovía, es parte de ella.

Bolivia ha dado un giro en su política pública de desarrollo portuario y mira la hidrovía Paraná-Paraguay para alcanzar este propósito ¿Usted cree que avanza en el camino correcto?

Hay que pensar a largo plazo. Por un lado, Argentina capta la carga, la sube a un buque oceánico y se va al mundo. Por el otro lado, el desarrollo portuario de Bolivia y el uso de la hidrovía, después del fallo de La Haya, no es un problema sino una oportunidad que la vivirán las futuras generaciones. Hay que pensar a largo plazo. Así se hacen grandes los países.

El plan estratégico de desarrollo portuario de Bolivia involucra una sinergia público-privada, ¿esa es la hoja de ruta a seguir? 

La Participación Público-Privada (PPP) es importantísima y es como se desarrolla el mundo. Nosotros entendimos que ese es el camino, siempre y cuando se desarrolle con una visión a largo plazo y una visión generosa que no tiene que ver con banderas políticas sino con la economía de las naciones. Los puertos hacen grandes a los países porque por ahí se maneja la economía. La receta es la política pública a largo plazo, pensar en el futuro y que sea sustentable en el tiempo.

En esa mirada más empresarial y de negocio, ¿cuál es el potencial que ven de Bolivia?

Vemos 200.000 contenedores que tienen que trasbordar en Puerto Buenos Aires desde Bolivia y desde Santa Cruz usando los puertos privados y Puerto Busch. Ofrecemos una baja enorme en costos de exportación y de importación -bajamos un 61% y un 21%, respectivamente, en los últimos tres años- y hoy somos tan competitivos con el Puerto de Santos (Brasil). La seguridad jurídica y la facilitación para el comercio exterior son claves para atraer inversiones. En el mundo se invierte muchísimo en infraestructura portuaria y hay operadores que quieren invertir en la hidrovía. Solo hay que darles reglas claras.