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De la curiosidad de Sonia, la experiencia financiera de Andrea y el buen gusto y talento de ambas nace Casa Boos, una pasión convertida en emprendimiento que abre sus puertas al mercado boliviano, trayendo marcas exclusivas de joyería para el hogar.

Con un brunch entre amigas, un innegable brillo en cada detalle y el sueño oficialmente presentado en Colinas del Urubó, las futuras clientes de Casa Boos pudieron acercarse a las prestigiosas marcas que aterrizarán en suelo boliviano con la próxima apertura de Patio Design Center.

 

Sus socias, Sonia Urgel de Boos, una apasionada por la decoración y el buen gusto, acompañada de la visión comercial y financiera de Andrea Boss, unieron fuerzas para ser las pioneras de la decoración de alto lujo en el país. Con copas, candelabros, mariposas y adornos presentaron Baccarat, marca número uno en producción de cristalería francesa, con 250 años en el mercado. Detalles que acercaron a las invitadas a cristalería que se exhibe en castillos europeos.

La propuesta de casa Boos es que el lujo puede ser cosa de todos los días

En la mesa estuvo Bernardaud, que encantó a las asistentes con piezas de porcelana de Limoges. Esta marca lleva 150 años como artífice de las artes decorativas y lujo francés. Acompañó la mesa Christofle, con cubiertos de plata fina y artículos para el hogar. También la prestigiosa vajilla de La Table Hermes, de la casa Hermes. Además, prometen sorprender con una marca californiana que estimulará diferentes sentidos de la clientela, con novedades en productos de ambientación para el hogar.

Casa Boos será un lugar para adquirir esos elementos que sellan recuerdos en momentos especiales que trascienden en el tiempo. Juegos completos de vajilla, piezas de porcelana fría, cristalería e incluso lámparas de cristal para ambientar espacios de familias que valoran el buen vivir.

Una muestra de la finísima porcelana que Casa Boos tendrá en su espacio en Patio Design Center

“Quiero transmitir a las personas el sentido de la vida, que con cada detalle que das, que sientes o hueles, estás mostrando y brindando amor”, expresa Sonia.

Lo que propone esta nueva casa de lujo, es poder llevarse a casa piezas que tengan la posibilidad de trascender en el tiempo, elementos que sean fundamentales para una historia generacional en la familia, detalles que más allá de ser joyas, sean recuerdos de gratitud y amor con la vida.

“Tengo los cristales de mi mañana, los que daré a mis hijos. Los cristales son para siempre, cuentan la historia familiar de una persona”, agrega Andrea Boss.