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Siete exconcejales disidentes del municipio de Santa Cruz de la Sierra irán a un juicio oral, que ellos califican de “absurdo”, y que tiene una fuerte carga política, y presiones a juicios y fiscales, según lo manifestó Óscar Vargas, uno de los procesados.

Los concejales fueron parte del órgano deliberante en la gestión (2010-2015) de Percy Fernández, pero quedaron suspendidos y no lograron concluir su gestión. Hoy, a las 9:00, iniciará su juicio oral en el Palacio de Justicia, dentro del proceso que les sigue la expresidenta del órgano deliberante, Desirée Bravo, por haberla suspendido del cargo en 2012, luego que ella enfrenaba un proceso por su título de bachiller.

Vargas remarcó que ellos solo aplicaron la ley, que en ese momento señalaba que se debería suspender a la autoridad que sobre ella pesaba alguna imputación formal.

De su lado, Leonardo Roca, que también está dentro de los siete procesados respondió a las acusaciones de el concejal secretario Rommel Pórcel que los calificó como ‘traidores’ y que la justicia sentará precedente contra los que actúen contra sus agrupaciones políticas que los eligió.

Sobre ese asunto, Roca dijo que ellos nunca fueron de la agrupación Santa Cruz Para Todos, que lidera el alcalde Percy Fernández, pues fueron como aliados. En su caso, fue por Nuevo Poder Ciudadano.

Los exconcejales lamentaron estar en este juicio, porque aseguran que eso afecta a sus familias. "El daño ya está hecho, más todavía si nos dan una condena, porque buscan darnos muerte civil y política", concluyó Vargas.