Escucha esta nota aquí

El martes 2 de octubre, el periodista Jamal Khashoggi, ingresó en el consulado de Arabia Saudí en Estambul (Turquía) para realizar los trámites para casarse con la joven turca Hatice Cengiz. Fue lo último que hizo antes de ser torturado, asesinado y descuartizado por razones políticas.

Así lo han confirmado las autoridades turcas a la cadena estadounidense CNN. Un equipo de 13 forenses rastreó palmo a palmo la legación diplomática y la residencia del cónsul en busca de pruebas para esclarecer esta enigmática desaparición.

El heredero del trono saudí Mohamed bin Salman, uno de los principales aliados de Donald Trump en Oriente Medio, se comprometió a investigar la muerte de Khashoggi, un comunicador que había incomodado a la realeza saudí.

Las cámaras de vigilancia han registrado que en la tarde del 2 de octubre, pocas horas después de que Khashoggi entrase en el consulado, un convoy de varios vehículos salió de la legación para dirigirse al recinto de la residencia, a 200 metros de distancia.

El diario The New York Times y la cadena CNN apuntaron ayer que Arabia Saudí planea reconocer que el reportero saudí murió bajo su custodia en el consulado en una operación que se les fue de las manos, pero que intentará distanciar del suceso a la cúpula del reino.

Tóxicos en la escena

El presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, advirtió que durante el registro en el consulado la policía turca investiga “tóxicos” y “cosas que se eliminaron pintando encima”.

“Se hace una investigación de qué son y qué no son unas cuantas cosas que se eliminaron pintando encima y tóxicos”, dijo Erdogan a la prensa tras un discurso en el Parlamento, según informa el diario Cumhuriyet.

Por su parte, el cónsul de Arabia Saudí regresó a su país en avión, antes de que la Policía turca procediera a un registro de su residencia. Fuentes del Gobierno turco indicaron que el cónsul saudí decidió abandonar Turquía “por su propia voluntad”, sin que mediara una decisión de Ankara.

El ministro de Exteriores turco dijo que hoy llegará a Turquía el secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo, actualmente de visita en Riad, para tratar el caso de Khashoggi con las autoridades de Ankara.

“Esperamos la visita de Pompeo a Turquía. No sabemos qué información traerá de Riad, no sabemos qué hay, lo explicará una vez que llegue”, dijo el ministro turco, quien se reunirá con su homólogo estadounidense en las próximas horas.

Crisis diplomática

El presidente de EEUU, Donald Trump, habló por teléfono con el príncipe heredero de Arabia Saudí, Mohamed bin Salman, y pronosticó que pronto habrá “respuestas” sobre lo ocurrido con Jamal Khashoggi, desaparecido hace dos semanas en Estambul.

“Acabo de hablar con el príncipe heredero de Arabia Saudí, quien negó totalmente cualquier conocimiento de lo que sucedió en su consulado en Turquía”, escribió Trump en Twitter.

“Él estaba con el secretario de Estado (estadounidense) Mike Pompeo durante la llamada, y me dijo (el príncipe heredero) que ya ha iniciado, y que rápidamente expandirá una investigación completa sobre este asunto. Pronto habrá respuestas”, manifestó el presidente.

Pompeo se reunió ayer en Riad con el rey de Arabia Saudí, Salman bin Abdelaziz, con el príncipe heredero y el ministro de Exteriores, Adel al Yubeir.

Durante el encuentro, el rey saudí se comprometió a llevar a cabo una investigación “completa, transparente y oportuna” sobre la desaparición de Khashoggi, un reportero saudí que era crítico con Riad y cuyo paradero se desconoce desde que el 2 de octubre entró en el consulado de Arabia Saudí en Estambul.

Las investigaciones en Turquía apuntan que Khashoggi, exiliado desde 2017 en Washington, pudo ser asesinado en el consulado, algo que las autoridades saudíes han rechazado.

Después de hablar con el rey saudí, Trump puso en duda la implicación del reino árabe en el asesinato de Khashoggi, al asegurar que los responsables “podrían haber sido asesinos por cuenta propia”. Los datos parecen desmentirlo.

ONU, FRANCIA Y ALEMANIA RECLAMAN

La alta comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, urgió a los Gobiernos de Arabia Saudí y Turquía que “revelen todo lo que saben” sobre la desaparición del periodista saudí Jamal Khashoggi.

En un comunicado, Bachelet urgió a las autoridades de ambos países “a asegurar que no se pongan más obstáculos en el camino de una investigación pronta, profunda, efectiva, imparcial y transparente” para resolver lo que puede ser un “posible asesinato extrajudicial”.

Por su parte, Francia y Alemania señalaron ayer que “sacarán las conclusiones necesarias” sobre la desaparición del periodista saudí Jamal Khashoggi una vez que se conozcan los hechos.