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El volcán Calbuco todavía está vivo y amenaza a los habitantes del sur de Chile.
Un total de 6.400 personas se han visto obligadas a dejar sus hogares como consecuencia de la actividad del volcán Calbuco, a 1.000 kilómetros del sur de Santiago, que el pasado miércoles hizo erupción tras 54 años de inactividad.

Las autoridades ordenaron la tarde de este viernes la evacuación inmediata de unas 2.000 personas de las localidades de Chamiza, Lago Chapo y Correntoso, en la región chilena de Los Lagos, que se suman a otros 4.400 desplazados en los dos últimos días.

El motivo de esta nueva evacuación es que los técnicos del Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomin) han detectado la presencia de un flujo de sedimento y agua desde la ladera del volcán hacia el río Correntoso, lo cual podría provocar su desbordamiento y la inundación de áreas pobladas aledañas.

La evacuación preventiva debe llevarse a cabo en menos de dos horas y los desplazados serán alojados temporalmente en tres colegios que han sido habilitados como albergue en la cercana ciudad de Puerto Montt, explicó el ministro del Interior, Rodrigo Peñailillo, en una breve comparecencia en la sede de la Oficina Nacional de Emergencia (Onmei).

Peñailillo viajará hoy a la zona afectada por la erupción, donde por indicación de la presidenta, Michelle Bachelet, permanecerá el tiempo que sea necesario para coordinar las medidas de emergencia y ayudar a la población.

En la zona afectada se encuentra el titular de Obras Públicas, Alberto Undurraga, quien el jueves viajó junto a la mandataria y a los ministros de Agricultura, Carlos Furche; Salud, Carmen Castillo, y Defensa, Jorge Burgos.

Estado de excepción
Las autoridades mantienen el estado de excepción y de catástrofe en las zonas aledañas al Calbuco y la zona de exclusión de 20 kilómetros en torno al macizo para proteger a la población.

Tras las dos erupciones que han tenido lugar en las últimas 48 horas se han formado diversos cráteres en el macizo montañoso -uno de los tres más peligrosos de los 90 que están activos en Chile-, por los cuales sigue expulsando humo, cenizas y material piroclástico.

Además, en las últimas horas se han producido unos 1.600 sismos como consecuencia de la actividad del volcán, de 2.015 metros de altitud sobre el nivel del mar. La presencia de lahares en el río Correntoso conlleva el inminente riesgo de desbordes e inundaciones de los sectores poblados, explicó el intendente (gobernador) de la región de Los Lagos, Nofal Abud.

Durante este viernes, la autoridad militar -que está a cargo de la situación tras el estado de excepción por catástrofe decretado el miércoles por la presidenta Bachelet- permitió a algunos pobladores regresar temporalmente a sus casas, para revisar el estado de las viviendas y alimentar al ganado en la zona afectada.

"No es descartable que en las próximas horas podamos tener un nuevo pulso (eruptivo), probablemente no del mismo nivel energético de los que ha habido, pero seguimos en alerta roja y en una situación compleja", advirtió el director del Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomin), Rodrigo Álvarez