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Una posición política incómoda de Chile es la que percibe el exSecretario General de la Organización de Estados Americanos (OEA) y exautoridad de ese país, José Miguel Insulza, frente a la causa marítima de Bolivia en La Haya.

"Nuestra posición política, en cambio, es incómoda. Hay gente en el mundo que ha sido cautivada por argumentos falaces, que hablan de una conquista en lugar de referirse a un Tratado suscrito 25 años después de la guerra, sin presión militar alguna y firmado por un presidente boliviano que fue reelegido a continuación", escribió Insulza en una columna de opinión para "La Tercera". 

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En el mismo espacio, reitera los argumentos de las autoridades del vecino país, al señalar que "nuestra posición jurídica es cómoda. Esperamos demostrar que Chile no tiene ninguna obligación de negociar pendiente; pero la Corte ya ha dicho que no está llamada a pronunciarse sobre el resultado de una supuesta negociación".

Explica que también "hay quienes, de buena fe, anhelan una solución entre países hermanos, y a ellos debemos explicarles que siempre hemos querido el diálogo, pero que obligarnos por medio de un Tribunal irrita a los chilenos y es un callejón sin salida".

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Insulza llama también a la prudencia en Chile, pues "nada sacamos con hablar de salir del Tratado, si sabemos que el tema lo verá la Corte en todo caso; nada logramos con excesos retóricos ni amenazas. Pueden inflamar el fervor patriótico de algunos, pero son contraproducentes para una nación que proclama su respeto al derecho y su disposición al diálogo.

Apunta además la estrategia que debe tener el Gobierno de Michelle Bachelet, que "debe ser la misma de antes del 24 de Septiembre, No estamos en guerra, sino en un litigio ante la Corte provocado unilateralmente por una nación con la cual nos unen muchos lazos".

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Cabe señalar que Chile debe presentar hasta el 25 de julio de 2016 su contramemoria, con argumentos históricos y jurídicos que demuestren que no existe temas pendientes con Bolivia, idea principal de la demanda interpuesta ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ).