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Un militar jubilado fue maniatado con cinta de embalaje por tres delincuentes que lo golpearon hasta quitarle la vida la tarde del sábado en su domicilio. Según sus familiares, en el inmueble, ubicado en la calle Herrera, entre Bakovic y 6 de Agosto, en pleno centro de la capital orureña, había Bs 100.000 y $us 70.000 (que suman cerca de Bs 590.000), lo cual habría sido el móvil del crimen. 

Según la declaración de un inquilino ante las autoridades, a la que EL DEBER tuvo acceso, un joven de 19 años que resultó herido, los tres sujetos tenían las cabezas cubiertas y tocaron la puerta haciéndose pasar por religiosos que querían predicar sus creencias. Sin embargo, cuando el joven les abrió la puerta, lo empujaron y lo golpearon hasta dejarlo inconsciente, para luego atacar al dueño de casa. 

Según el testimonio del joven, cuando reaccionó, se encontraba atado de manos y pies. 
Ayer se intentó obtener una versión oficial del hecho, pero desde el comando departamental de la Policía orureña indicaron que el caso está en proceso de investigación y que hoy se darán mayores datos. 

Preliminarmente se conoce que el militar jubilado fue golpeado en la cabeza hasta morir en el interior del domicilio y aún no se confirmó que haya habido uso de arma de fuego en el crimen. 

Extraoficialmente también se conoció de parte de las autoridades que investigan el hecho, que los familiares de la víctima manifestaron ser propietarios de surtidores de combustible en Oruro y que la noche anterior, un miembro de la familia había recogido la recaudación de los negocios y no le había dado tiempo de depositarla en el banco y por eso el dinero estaba en el inmueble. 

Cabe recordar que el 18 de junio, en un surtidor en la carretera que conduce desde Oruro hacia Potosí, se produjo un atraco en el que tres delincuentes se llevaron un botín de Bs 130.000. 

En tal sentido las autoridades esperan corroborar si la familia del fallecido es propietaria de ese surtidor y poder manejar la hipótesis de que se trataría de los mismos delincuentes. 
Hechos violentos no cesan

El crimen acaecido en Oruro el sábado viene a sumarse a una serie de hechos violentos que llaman la atención en la capital folclórica del país. Curiosamente, este crimen y robo se suscitó a un par de cuadras de distancia de los puntos en los que el 10 y el 13 de febrero, durante las fiestas carnestolendas, se produjeron dos explosiones que dejaron como saldo el deceso de 12 personas. 

Además, en este primer semestre del año también han ‘sacudido’ a la población orureña otros hechos violentos como el asesinato de dos militares a manos de contrabandistas y la explosión en el interior de la mina Huanuni que dejó una decena de fallecidos. 

Asimismo, el comandante departamental de la Policía, Rommer Raña, ha indicado que en este año se han registrado cinco atracos a mano armada, entre los que sobresale aquel en que sustrajeron $us 100.000 a una pareja, fruto de la recaudación en una fiesta de matrimonio. 
La Federación Departamental de Juntas Vecinales de Oruro (Fedjuve), a través de su presidente, Samuel Mendizábal, señaló que estos hechos preocupan pues no son frecuentes en Oruro.