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Bajo un virtual empate técnico, los candidatos a la presidencia de Chile, Sebastián Piñera y Alejandro Guillier, protagonizaron un tenso debate sobre el modelo político y económico que debe seguir Chile a pocos días de la segunda vuelta electoral. Unos 14,3 millones de chilenos están habilitados para votar este domingo 17.

El foro, el último antes de los comicios, estuvo precedido de un enrarecido ambiente político, con acusaciones de manipulación de cifras en contra de Piñera, y de intervención del Gobierno en favor de Guillier.

Los candidatos respondieron a las preguntas de cuatro periodistas sobre educación, salud, previsión social, economía, valores, campaña electoral e inmigración.

El debate fue emitido durante casi dos horas en el horario estelar nocturno por todos los canales de televisión abierta de Chile, así como por diversos medios digitales y estaciones de radio.

“Creo firmemente que hay que poner fin al abuso (...), no estamos aquí para que unos pocos hagan negocios, sino para que la inmensa mayoría tenga una vida más digna”, disparó el aspirante oficialista, el senador Alejandro Guillier.

“Tenemos que elegir entre dos caminos. Les invito a elegir el que no conduce al paraíso, pero sí a tiempos mejores para todos”, enfatizó el abanderado de la oposición, Sebastián Piñera.

Debate sobre valores
Las afirmaciones más categóricas versaron sobre aspectos relacionados con valores, como el aborto y el matrimonio homosexual; los impuestos, el crecimiento económico, el sistema privado de pensiones y la virulencia de la campaña electoral.

Los aspirantes a ocupar el Palacio de La Moneda en marzo próximo ni siquiera fueron capaces de responder sin reproches a la pregunta de una periodista sobre cuál era la cualidad de su oponente que más admiraban.

Sebastián Piñera “es hábil en los negocios, eso no se puede negar, aunque juega un poquito al límite. Pero él ya fue presidente de Chile y no hizo las cosas que ahora anuncia”, comentó el candidato de Fuerza de Mayoría.

“No hay mejor escuela para ser un buen presidente que haber sido presidente", replicó el representante de Chile Vamos, quien dijo de Guillier que “fue un gran periodista (...), pero no tiene experiencia, ni equipo, ni programa”.

El cara a cara comenzó con referencias a aspectos polémicos de la campaña, como las acusaciones de la oposición de que el Ejecutivo interviene a favor de Guillier.

“Siempre que uno es gobierno hay una natural empatía”, justificó el candidato del oficialismo, en referencia a su identificación con la administración de la actual presidenta, Michelle Bachelet.

“Yo jamás he descalificado a un contendor”, agregó Guillier, quien reprochó a Piñera cambiar de discurso por interés electoral y que afirmara sin pruebas “que hubo votos marcados” a favor de su candidatura y de la de Beatriz Sánchez, candidata del Frente Amplio.

“Yo siempre he respetado la democracia. Alejandro lo sabe y no lo quiere reconocer”, se defendió el exmandatario, quien afeó al senador por haber usado “expresiones extraordinariamente descalificadoras y violentas”.

La migración, tema difícil

En un debate exento de preguntas sobre las relaciones exteriores de Chile -que actualmente mantiene dos litigios con Bolivia en la Corte Internacional de Justicia de La Haya-, la única referencia a asuntos de índole internacional fue la inmigración.

“Le vamos a cerrar la puerta a los que vienen a causarnos daños”, anunció el conservador expresidente Piñera, en tanto que Guillier se mostró a favor de regularizar la situación de los extranjeros que llegaron al país como turistas, pero que actualmente trabajan.