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La realidad económica de Bolivia cambia. El presidente Evo Morales admitió que este año habrá una caída del ingreso por exportaciones en $us 2.500 millones. ¿La razón? el descenso del precio de las materias primas: gas, minerales y granos.

Cuando Morales empezó a gobernar (2006) el precio del barril de petróleo estaba en $us 147, hoy ronda los $us 45. En abril, el expresidente del IBCE, José Luis Landívar, advertía una caída de la venta externa por $us 2.000 millones, pero al primer semestre de 2015, la reducción ya suma $us 1.782 millones (de $us 6.469 millones a $us 4.687 millones).

“¿A quién culpar?”, dijo?Morales para agregar que “algunas potencias hacen acuerdos para afectar a países que viven de sus recursos naturales”.

Sin embargo, el primer mandatario se siente respaldado por las Reservas Internacionales Netas ($us 14.635 millones). “Tenemos un colchón financiero importante”, indicó. Pese a este escenario, insistió en que el PIB crecerá un 5%.

Morales hizo el habitual recuento de datos económicos, relievando los logros en materia de crecimiento y liquidez estatal. La mayor parte de sus promesas estuvieron orientadas a los años 2020 y 2025. Adelantó que tiene la esperanza de que el país exporte a sus vecinos 3.000 megavatios de energía eléctrica.

Impulsar la producción
Los exportadores consideran que la manera de capear la caída de ingresos es aumentando la producción. Antonio?Rocha, presidente del IBCE, sostuvo que se debe reactivar el aparato productivo impulsando las exportaciones no tradicionales y suspendiendo las restricciones a la venta externa. “Los cupos, las prohibiciones y licencias estrangulan al sector”, advirtió.

Una segunda medida es la facilitación de las exportaciones por parte de la Aduana y?el Senasag. La tercera es infraestructura vial para salir con la producción a ultramar y la cuarta el uso de biotecnología para aumentar la productividad.

Por otro lado, los países vecinos Argentina y Brasil devaluaron sus monedas abaratando sus productos.

El presidente de la Confederación de Empresarios Privados, Ronald Nostas, cree que con esta situación el más perjudicado es el sector agroindustrial. Recordó que se habló con el Gobierno de diversificar la oferta exportadora, pero reconoció que hoy es más difícil, no solo por el contrabando, sino por la importación de productos baratos.

La desesperación hace pedir salvaguardias para proteger la producción nacional. Oswaldo?Barriga, gerente de Cadex, señaló que sin protección el empresariado no va a tener las condiciones para producir y se verá obligado a cerrar