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El defensor Mario Fernandes, que llegó a disputar un amistoso con la camiseta de Brasil en 2014 jugó los cuartos de final de la Copa del Mundo con Rusia. Un país en el que “se convirtió en otra persona”, después de una historia increíble, donde ha llegado a superar una depresión en su país de nacimiento.

Con 19 años, fue fichado por el Gremio de Porto Alegre y sus buenas actuaciones lo ubicaron en el mapa de la élite del fútbol europeo, pero un giro inesperado en su vida personal hizo que su salto al Viejo Continente se postergara, pues un día no se presentó en el entrenamiento del ‘Tricolor’ y desapareció sin dejar rastro.

Una fuerte depresión hizo que huyera de casa, dejando atrás a su familia, sus amigos y su carrera como jugador. La Policía brasileña, después de una larga búsqueda, lo encontró hambriento y cansado en la casa de un tío suyo en Jundiaí, San Pablo, a más de 1.000 kilómetros de Porto Alegre.

Mario Fernandes se sometió a tratamientos terapéuticos para superar su depresión y continuar con su vida normal. Los resultados determinaron que podía seguir con su carrera en el fútbol y decidió continuar en Gremio, donde permaneció hasta 2012 para ser traspasado sorpresivamente al CSKA de Moscú por 15 millones de dólares, cuando el Real Madrid pretendía incorporarlo.  

A partir de ahí, su vida dio un giro de 180 grados, pues rápidamente engranó en el conjunto de la capital de Rusia y fue una de las figuras en la conquista de los títulos de Liga y Copa del CSKA.

En 2014, Dunga -entrenador de Brasil- lo convocó para un amistoso, pese a las críticas de los torcedores de la Canarinha, que lo consideraban un traidor por el episodio de 2011, cuando no asistió a una convocatoria por supuestamente perder un vuelo.

Finalmente, Fernandes debutó con Brasil en un partido ante Japón, que terminó con victoria de 4-0 para los brasileños, pero en su cabeza todavía seguían las dudas de defender los colores de su patria u obtener la nacionalidad rusa.

La decisión, Mario la tomó a finales de 2014 y optó por iniciar los trámites para conseguir la nacionalidad en Rusia, pero los trámites tardaron demasiado, por lo que no pudo disputar la Eurocopa de Francia, en 2016, ni la Copa Confederaciones de 2017.

Eligió Rusia

Después de la tardanza de sus trámites para obtener la nacionalidad y la presión en la hinchada rusa y del club CSKA de Móscú, el presidente Vladimir Putin tuvo que intervenir con un decreto para que Mario Fernandes pueda ser convocado por el entrenador nacional Cherchésov.
Ese factor hizo que su debut en la Copa del Mundo fuera aún más especial, pues los ojos de la prensa local estaban puestos sobre su espalda y con el rendimiento que mostró no defraudó, pues junto con el arquero Igor Akinfeev, el volante Denis Cheryshev y el delantero Artiom Dzyuba, se convirtió en una de las figuras del anfitrión.