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A un año del accidente del vuelo 2933 de la aerolínea LaMia, que se estrelló en el cerro Chapecoense (antes se llamaba Gordo) a poco de aterrizar en Medellín el 28 de noviembre de 2016, el ministro de Gobierno, Carlos Romero, calificó como muy lenta la investigación que se lleva adelante en Santa Cruz sobre el siniestro. 

Igual sentimiento fue expresado por uno de los abogados de los familiares de los jugadores del club Chapecoense que murieron en el accidente, la esposa del copiloto que falleció en la tragedia, los supervivientes, uno de los defensores de los cuatro procesados por el caso y por los controladores aéreos, que además aseveraron que no cambió nada en el país luego de esta tragedia. 

“La investigación es lenta, es muy lenta, frente a un hecho concreto que ocurrió y hay un informe que dice que el avión se cayó por falta de combustible. Establecer la responsabilidad sobre esto tampoco es demasiada ciencia”, apuntó la autoridad gubernamental, que también indicó mostrarse sorprendido por la aparición de otras personas como dueños de la firma y que, en su criterio, utilizaron testaferros para operar la empresa aérea en el país.

“Sorprende el hecho de que aparezcan personas que tienen la propiedad de la empresa y estaban escondidas, trabajando con testaferros, es un elemento nuevo. En todo caso, el dolor de las familias y la credibilidad del Estado, hace que seamos rigurosos con las investigaciones”, acotó Romero.

María Lourdes Gómez, la viuda del copiloto Ovar Goytia (que pereció en el siniestro), indicó que espera una mayor celeridad en las investigaciones nacionales e internacionales, ya que aguarda conocer los informes de aeronáutica civil de Colombia sobre lo ocurrido y así desvelar las dudas que aún tiene sobre los momentos previos al siniestro.

A su vez, Josmeyr Oliveira, abogado de la Asociación de Familiares del Vuelo del Chapecoense,  dijo que es importante darle celeridad a las pesquisas preliminares de la causa y, como apuntó Wálter Suárez, abogado del exgerente de LaMia Gustavo Vargas Gamboa que tiene detención domiciliaria, “la justicia que demora en llegar deja de ser justicia”.

La causa fue abierta en diciembre de 2016, cuando se ordenó la detención preventiva de Vargas Gamboa y semanas después se detuvo y envió a Palmasola a Joons Teodovich, el responsable de tráfico aéreo que estaba trabajando en el aeropuerto Viru Viru el día en que salió el vuelo de LaMia.

Los investigadores

EL DEBER logró conocer que la nueva comisión de fiscales anticorrupción integrada por Mauricio Romero, Luis Montaño y Mirtha Mejía empezó a valorar las pruebas contenidas en la documentación sobre el resultado del peritaje al teléfono de la administradora de LaMia, Miriam Flores, donde se demuestra que el político venezolano Ricardo Albacete es el dueño de la empresa aérea.

Por orden del fiscal departamental, los representantes del Ministerio Público ya iniciaron la tarea de valoración del peritaje contenido en 109 páginas de conversaciones de chats, 60 documentos, entre los que están los certificados de la Dirección General de Aeronáutica Civil que acreditan como dueño de LaMia a Albacete, además de fotografías y audios.

Las acciones de la comisión obedecen a la ampliación de seis meses más en las investigaciones que autorizó el juez Martín Camacho y en las que no se descarta incluir a Ricardo Albacete, a su hija Loredana Albacete, a la administradora de LaMia, Miriam Flores, y a otras personas.

Los fiscales tienen la instrucción de valorar las pruebas del peritaje elaborado por el Instituto de Investigaciones Técnicas Científicas de la Universidad Policial (Iitcup), trabajo concluido hace diez meses y emitir un requerimiento conclusivo.

Los fiscales anticorrupción además elaboran un informe detallado del avance de las pesquisas para su remisión a la Fiscalía General, cuyo titular aún mantiene silencio.

Homenajes en Colombia

En el municipio colombiano de La Unión, ayer por la mañana se efectuaron actos recordando la tragedia vivida en 2016 y que contaron con la presencia de familiares, amigos y gente que ayudó aquella noche a rescatar a las víctimas.
En Brasil se decidió no realizar ningún tipo de acto especial, aunque se habilitaron espacios en el estadio Arena Condá para que la gente haga una vigilia y pueda orar.