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Lo marcaron fuerte y no le gustó. Por tal motivo, el presidente de Burundi, Pierre Nkurunziza, jugador del Alleluia FC de su país, decidió enviar a la cárcel al entrenador y al ayudante del equipo rival.

El DT, de nombre Cyriaque Nkezabahizi, había convocado a refugiados congoleños para el partido, y lo más probable es que estos no sabían que Nkurunziza era el mandatario.

Según publica la BBC en los partidos del Alleluia, los rivales suelen mostrarse 'generosos' con el presidente Pierre Nkurunziza, al que le permiten jugar con cierta libertad.

Los acusados fueron detenidos por 'conspiración contra el presidente', algo que causó revuelo en la comunidad futbolera internacional.

Antes de haber sido elegido mandatario, Nkurunziza trabajó como profesor de gimnasia en la Universidad Nacional. Actualmente practica natación, ciclismo y juega hasta tres partidos de fútbol por semana.

Otro presidente que también se las da de futbolista es Evo Morales. Hace unos años, el mandatario también causó polémica por darle un rodillazo a un rival en un partido amistoso y ni lo amonestaron.