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Futurismo, tecnología sin control, zombis y batallas morrocotudas conforman "Call of Duty: Black Ops III", la nueva entrega del videojuego de disparos de Activision que promete ser la más oscura de su historia y se pone a la venta este viernes en todo el mundo.

Acción y tiros en primera persona: la fórmula magistral del decimosegundo "Call of Duty" no difiere de las once entregas que le preceden, pero "Black Ops III" apuesta por una curiosa mezcolanza de temáticas: un escenario bélico en 2065 plagado de soldados evolucionados con tecnología y una lucha con zombis en los años 40 cuya estética está inspirada en el cine negro.

"Probablemente este sea el "Call of Duty" más oscuro hasta la fecha. En Treyarch -estudio encargado del desarrollo del videojuego- siempre añadimos oscuridad a nuestras narrativas y sin duda diría que queda patente en este juego", explicó a Efe el responsable del modo multijugador del título, Dan Bunting.

Cada año es un estudio distinto el encargado de poner en marcha la nueva entrega de disparos de Activision -acogida noviembre tras noviembre con ventas millonarias-: el pastel se lo reparten Treyarch, Infinity Ward y Sledgehammer Games.

El desarrollador considera que el cambio anual entre estudios facilita la innovación y el lograr que las propuestas diferentes sean interesantes y frescas para los jugadores fieles a "Call of Duty".

Llevar la historia al futuro fue la premisa de "Black Ops III": la campaña del título tiene lugar en 2065, un momento en el que el mundo está al borde de una Guerra Fría y en el que los humanos han utilizado la tecnología para convertirse en hombres-arma siempre conectados y con capacidades espectaculares.

Según Bunting, son varios los puntos clave que hacen a "Black Ops III" especial: la fluidez de sus movimientos, una inteligencia artificial revisada que ha permitido al equipo "tomar mayores riesgos", el sistema de relaciones sociales entre jugadores y un modo multijugador "potente".