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La deforestación de bosques y de áreas verdes urbanas, el descuido de las reservas ecológicas, la falta de tratamiento de aguas servidas en los barrios periféricos, la contaminación del aire por la emisión de gases y por la quema de bosques y desechos, y la proliferación de basura son las cinco agresiones más frecuentes en el departamento para con el planeta Tierra, cuyo día se conmemora hoy con la consabida preocupación por el aumento de la temperatura o calentamiento global.

Según datos de la Gobernación, hasta 2013 se deforestaron 4,4 millones de hectáreas en el departamento, mientras que en la capital casi no queda masa arbórea por causa de la descontrolada urbanización.

Debido a la habilitación de tierras para uso agropecuario o para asentamientos humanos se han perdido 234.000 hectáreas en la reserva forestal de Guarayos, 48.000 en la de Choré y 1.500 en la del Bajo Paraguá.

El 2010 fue el año más crítico por los incendios forestales en el país porque se quemaron 6 millones de hectáreas, principalmente de bosques amazónicos en Beni y Santa Cruz. “La deforestación es la principal causa de la pérdida de bosques, que se traduce en mayores emisiones de gases de efecto invernadero, disminución de la producción de agua y del suministro de alimentos y la reducción de la biodiversidad biológica”, dijo Yandery Kempff, directora de Recursos Naturales de la Gobernación.

Daños en la ciudad
Los activistas de la Plataforma por el Medio Ambiente y la Vida y de la Defensoría del Pueblo luchan contra la tala de lotes privados para construir edificios y condominios, y para frenar el asedio al curichi La Madre, cuestionando la pasividad de las autoridades.

El vertido de aguas servidas a los canales, como en los barrios aledaños a Palmasola, o a las avenidas asfaltadas, también contaminan el ambiente. Con la ordenanza 031/2001, la Secretaría de Medio Ambiente de la comuna abre 50 demandas al mes por ese vertido.

La gente echa la basura en las áreas verdes y en los canales de drenaje, contaminando el agua de lluvia y dejando malos olores.

La comuna ha identificado 427 pozos sépticos clandestinos y 652 conexiones cruzadas a los canales revestidos. “El rosario de irregularidades es largo, por ello en el Día de la Tierra seamos honestos y asumamos que las medidas y políticas que se aplican van contra los derechos de la madre tierra, se deben tomar decisiones por el futuro de las generaciones que vienen, para heredar una Santa Cruz sostenible”, reflexionó Hernán Cabrera, de la Defensoría del Pueblo