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Al menos 19 personas murieron este sábado en el bombardeo de un hospital de Médicos Sin Fronteras (MSF) en la ciudad afgana de Kunduz, un ataque posiblemente estadounidense que para la ONU es "inexcusable" y "posiblemente criminal".

"Doce empleados y al menos siete pacientes, incluidos tres niños, murieron; 37 personas resultaron heridas. Este ataque es una grave violación de la ley humanitaria internacional", informó Medicos sin fronteras (MSF).

"A las 02:10 (20:40 GMT), el centro de traumatología de MSF en Kunduz fue alcanzado varias veces durante un bombardeo prolongado (de más de 30 minutos)- y resultó muy dañado", agregó. Decenas de personas más estaban gravemente heridas tras este ataque contra el hospital, que se incendió

El Alto Comisionado de Derechos Humanos de la ONU, Zeid Ra"ad Al Hussein, pidió una completa y transparente investigación del hecho, y afirmó que si se "considera que debe ir a una corte de justicia, un bombardeo a un hospital puede ser considerado crimen de guerra". "Este hecho es absolutamente trágico, inexcusable y posiblemente incluso criminal", añadió Zeid en comunicado.

Estados Unidos anuncia investigación

El secretario de Defensa norteamericano, Ashton Carter, dijo que estaba en marcha una "investigación exhaustiva" del bombardeo, aunque no confirmó si el ataque había sido llevado a cabo por las fuerzas de su país.

"La zona ha sido escenario de intensos combates de los últimos
días
. Las fuerzas estadounidenses en apoyo de las Fuerzas de
Seguridad afganas estaban operando cerca, al igual que los
combatientes talibanes", añadió el jefe del Pentágono.

"Aunque todavía estamos tratando de determinar exactamente lo que
pasó, quiero expresar mis pensamientos y oraciones a todos los
afectados", dijo Carter, quien agregó que Estados Unidos continuará
trabajando con sus socios afganos
para poner fin a la violencia que
vive Kunduz.