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Los panificadores volvieron a hornear pan en las ciudades de La Paz y El Alto, después de asumir un paro de 48 horas en inicio e intentar ampliar su protesta a todo el país. Sin embargo, la ausencia de las conocidas "marrequetas" es evidente en algunos centros de abasto. 

Según se conoce, los afiliados al gremio en conflicto determinaron no elaborar ese tipo de pan sino las otras variedades como una medida para aminorar los costos para no sentir el retiro de la subvención al quintal de harina de trigo. 

Para hoy se espera que el Gobierno convoque a los panificadores al diálogo, pero eso fue condicionado a que se garantice el abastecimiento del producto, sin ningún incremento en su costo. Hoy solo se encuentran piezas redondas del alimento. 

Además se conoce que los afiliados venderán a 0,40 centavos de cada pan hasta que terminen los quintales de harina que recibieron a 130 bolivianos del Gobierno, después se volvió a amenazar con 0,50 centavos el insumo. 

El conflicto estalló cuando el Gobierno determinó levantar la subvención al quintal de la harina de trigo, que era entregada por la Empresa de Apoyo a la Producción de Alimentos (Emapa) as los panificadores. Hoy su precio supera los 150 bolivianos. 

,La medida de presión obligó a las autoridades a recurrir a soldados para intentar abastecer el mercado con el alimento. La demanda de pan solo en La Paz llega a las tres millones de piezas, en promedio, por día.