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La deportación de los expresidentes Tuto Quiroga y Andrés Pastrana no fue noticia de un día. El presidente Evo Morales se encargó de revivirla cuando reiteró su apoyo a Cuba con un tuit. “Nostálgicos del Plan Cóndor y Plan Colombia, Tuto Quiroga y Andrés Pastrana, nos insultan porque su plan de provocación a la República de Cuba fracasó con su deportación. Los que vendieron la soberanía y dignidad de Bolivia y Colombia a injerencia de EEUU no merecen ningún premio”, escribió. Ambos tenían que recoger en La Habana el premio Oswaldo Payá a nombre de IDEA, una organización que agrupa a 37 expresidentes. El premio era otorgado por la disidencia cubana.

Ya la noche anterior, Morales había ‘condenado’ el “acto de provocación” de Quiroga y Pastrana al tratar de entrar a Cuba a recibir un premio de la disidencia del Gobierno de Raúl Castro y había llamado a los expresidentes de Bolivia y Colombia, “agentes golpistas de Trump”. 

Eso había sido contestado por Quiroga ayer antes del mediodía. “Las tiranías no se las provoca, se las desenmascara. Evo es un servil castrista y mal boliviano”, escribió en su perfil.

Esto llevó a los diputados del Partido Demócrata Cristiano que aún coordinan políticamente con Quiroga a que pregunten al Gobierno si realmente querían que Tuto vaya a La Haya. 

Incluso eso dio pie para que otros políticos se pronunciaran. “Evo: Tuto ha sido mi rival. También el tuyo. Pero él es boliviano y ahora ha sido atacado por el gobierno cubano. Tu deber es hacer respetar a los bolivianos. Aún eres presidente de Bolivia”, le escribió Samuel Doria Medina, jefe de UN, que no está invitado a escuchar las deliberaciones del juicio ante la Corte Internacional de Justicia. Esta pelea llevó a analistas como Gustavo Pedraza a decir que cuando en política “los argumentos son reemplazados por los adjetivos -decrépito, golpista, servil-, es evidencia de que ya no hay ideas, y llega el tiempo para cambiar de políticos”.


Todo parecía otro ya habitual cruce de acusaciones e insultos entre oficialistas y opositores hasta que Pastrana sacó la artillería pesada desde Colombia. El ex presidente cafetero tardó seis horas en responder el tuit de Evo Morales, pero cuando lo hizo, tiró a matar: “Plan Colombia salvó a Colombia de las garras del narcotráfico, ese que usted produce, alienta y protege hace décadas, ese que alimenta cárteles como el de mi secuestrador Pablo Escobar y a sus amigos de las FARC. 2016 Bolivia dijo No a su reelección, Colombia dijo No a las FARC”, escribió, citando abajo el tuit de Evo en el que los acusaba a él y a Tuto de ‘nostálgicos’ y de haber vendido la soberanía de sus países.

Réplicas

En el Gobierno no cayeron bien las acusaciones de Pastrana. Hugo Siles, viceministro de Autonomías y experto en relaciones internacionales, consideró que el ex presidente colombiano está escribiendo con el hígado. Dijo que era lamentable que un expresidente escriba desinformado sobre las cifras de coca excedentaria y la lucha contra el narcotráfico en Bolivia. Asegura que todos los datos de las instituciones internacionales informan de que, pese al Plan Colombia y a los millones gastados de ayuda de Estados Unidos, el país cafetero sigue teniendo cuatro o cinco veces más coca que Bolivia y aún es el principal productor de cocaína en el mundo.  

“Los cárteles y las mafias del narcotráfico están en Colombia. Bolivia ha recibido felicitación por su lucha contra las drogas sin estar en ningún plan. Hay una desinformación”, añadió.

La oposición no tiene la misma opinión. “Quien dice lo que quiere escucha lo que no quiere”, opinó Tomás Monasterio, diputado de Unida Demócrata. Consideró que todo se debe al tuit del presidente, que es fruto de su “soberbia y actitud agresiva” y que Pastrana ha reflejado “el incremento desproporcional del narcotráfico en Bolivia”. Para Monasterio existen muchas dudas de una “posible actitud funcional y permisiva del Gobierno hacia el narcotráfico”. 

“Todos estos años he denunciado cómo autoridades políticas, sus familiares y el entorno del poder se han vinculado con hechos del narcotráfico. Bolivia se está volviendo un narcoestado y tenemos un Gobierno servil al narcotráfico. Es una situación muy difícil e incómoda frente a la comunidad internacional”, añadió. 

Tuto y La Haya

Mientras el presidente Evo Morales anuncia que las banderas del mar se extenderán mañana desde las afueras de El Alto hasta cerca de Oruro, en el seno del Partido Demócrata Cristiano (PDC) se originó el pedido de que Tuto Quiroga no acompañe a La Haya a Morales, debido a los ataques del presidente en Twitter por la expulsión de Quiroga de Cuba. 

“Es una irresponsabilidad atropellar a los actores muy importantes a nivel internacional que van a acompañar al presidente Evo Morales, llamándoles golpistas. ¿Qué es lo que quieren? ¿Que Tuto Quiroga ya no vaya? y para qué piden su ayuda a través de cartas de invitación para que los apoye", reprochó  la diputada Yesenia Yarhui.



Su excandidata a vicepresidenta, Tomasa Yarhui, se lo pidió directamente y dos diputadas le preguntaron al Gobierno si con este tipo de actitud querían que Tuto tampoco vaya a La Haya. Por los ataques de Morales en Twitter, esta semana se bajó del viaje a La Haya Jaime Paz Zamora.  

Sin embargo, los asambleístas de su partido no han sido considerados con Quiroga. “En este mundo de las relaciones diplomáticas no hay espacio para pataleos y lloriqueos, es así, cada país decide soberanamente su política y decide quién entra y que no entra”, dijo Jorge Alberto Gonzales, presidente del Senado. 

En ese mismo sentido, la senadora oficialista Adriana Salvatierra pidió al PDC que defina “si su egoísmo pesa más que la razón de patria”. Aseguró que Pastrana sabía dos días antes de embarcarse que no sería recibido en Cuba y que todo se trató de un show. 
Hasta ayer, Tuto no se había bajado del viaje a La Haya y coordinaba la logística por teléfono.