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Un nuevo caso con viejos detenidos. Así se puede resumir parte de las operaciones que llevó adelante la Policía ayer en nuestra capital, para dar con los responsables de un nuevo cargamento de armas de alto poder, que fue confiscado en diferentes puntos de la ciudad.

Información extraoficial a la que tuvo acceso EL DEBER, indica que varios de los procesados en la operación, que fue divulgada al mediodía por el ministro de Gobierno, Carlos Romero; ya estuvieron implicados en el cargamento descubierto entre febrero y marzo del año pasado, cuando la Policía confiscó una gran cantidad de equipo bélico y logró detener y procesar a seis personas.

Aquella vez se decomisó en primera instancia un contenedor que salió de Estados y tenía como destino final Beni, con 75 armas de diferente calibre y potencia. Casi un mes después, en maquinaria agrícola que también había salido del país del norte, se hallaron 29 fusiles de largo alcance, además de otros accesorios. 

En ambas situaciones el destinatario final de los cargamentos era Miguel Ángel Suárez Cuéllar, que en la primera operación ejecutada en febrero no pudo ser detenido y que cuando se halló la segunda estaba siendo buscado por los agentes, que hasta hoy no han podido dar con él.

De acuerdo con información de investigadores del Ministerio Público, los seis primeros procesados por el caso de tráfico de armas estaban fuera de la cárcel, ya que algunos optaron por aceptar su delito y conseguir un procedimiento abreviado, mientras que otros lograron la cesación a la detención preventiva.