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El podio donde se premiaba a los ganadores de los 200 metros planos en México 1968 fue el escenario escogido por Tommie Smith y John Carlos, ganadores del primer y tercer lugar, respectivamente, para protestar por los derechos civiles de los negros.

Era un momento histórico, ya que solo unos meses antes, Martin Luther King, activista por la causa, había sido asesinado. A cincuenta años de ese suceso no deportivo, el movimiento cobra vigencia, tomando en cuenta los recientes episodios de brutalidad policial contra los afroamericanos en Estados Unidos.

El acto tuvo relevancia política y social a nivel mundial. El saludo con la mano levantada enfundada en un guante negro se recuerda como ‘Black Power’ o poder negro e hizo visible a las luchas reivindicatorias de una comunidad por sus derechos humanos y la igualdad racial.

La década de los 60 estuvo marcada por los movimientos antiraciales, las cabezas visibles fueron Malcom X y Martin Luther King. El primero de ellos fue asesinado cuatro años antes de México 68 y el segundo, también asesinado, tenía exacerbados los ánimos de la comunidad negra por ser reciente. En el mundo, la gente se alzaba en contra del apartheid en Sudáfrica y la segregación racial en Estados Unidos.

Las olimpiadas fueron pensadas, entonces, para dar visibilidad a la protesta, pensando primero en boicotearlas y luego en aprovecharlas a su favor con manifestaciones pacíficas.

Fue así que en la Villa Olímpica, los negros norteamericanos y algunos blancos lucían pegatinas en favor del movimiento. El primer día de competición hubo algunos que subieron al podio descalzos con calcetines negros, como en la prueba de 100 metros, pero no recogieron mucha atención.

Creado para el evento mundial, el Proyecto Olímpico para los Derechos Humano(OPHR por su sigla en inglés) era el símbolo de los negros que despertó la solidaridad entre los deportistas de todas las nacionalidades. El ideólogo de este movimiento fue el sociólogo, de la comunidad negra, Harry Edwards.

En el podio

Entender mejor la simbología del saludo ‘Black Power’ se debe conocer lo que rodeó a ese momento. Ese 16 de octubre del 68 Smith y Carlos subieron al podio descalzos y con la pegatina en sus casacas, cada uno llevaba un guante negro. Smith, además, portaba un pañuelo oscuro en el cuello que representaba el orgullo negro y Carlos llevaba la casaca abierta como solidaridad con los obreros estadounidenses, y también un colgante honrando a los que fueron linchados o asesinados por el color de su piel.

Al sonar el himno de estadounidense, bajaron la cabeza y levantaron el puño en el que portaban el guante. Uno en la mano izquierda y el otro en la derecha.

La idea original de Smith y Carlos era llevar cada uno un par de guantes, pero el segundo se los olvidó en su habitación. El compañero de ambos en el podio, el australiano Peter Norman, que también llevó la pegatina pro Derechos Humanos, les dio la idea de llevar el guante a mano contrapuestas. A pesar de ello, el saludo ‘Black Power’ se hizo siempre con la derecha.

El revuelo fue tal que se les silbó al bajar del podio y, más tarde, el Comité Olímpico Internacional (COI) decidió expulsarlos de los Juegos por su reivindicación política, considerada inapropiada. Sin embargo, su gesto no fue en vano. Los tres medallistas de 400 metros, todos estadounidenses, lo repitieron y el COI no se atrevió a echar a nadie más.

Solidaridad

Las consecuencias de aquella noche tocaron también al australiano Norman, ganador de la plata en la premiación. Tuvo que soportar ser denigrado en su país por portar la placa del OPHR y haber mostrado empatía con sus compañeros de podio.

Le negaron la participación en los siguientes juegos pese a lograr una plaza y se le marginó de los deportes olímpicos. Su alcoholismo lo llevó a morir de un paro cardiaco, a los 64 años. No fue invitado a las olimpíadas de Sídney en el 2000, pero el equipo estadounidense lo tuvo como invitado especial, al enterarse que su país había renunciado a hacerlo. Su tiempo de 20.06 de la final olímpica del 68 sigue siendo el récord australiano en 200 metros.

Cuando Norman murió, en 2006, Smith y Carlos ayudaron a llevar el féretro durante su funeral. En el 2012 se estrenó Salute, en el Reino Unido, una película que narra los eventos en torno al gesto, rodada por el sobrino de Peter, Matt.

El Partido Pantera Negra

Muchas veces se suele confundir el saludo del 68, ‘Black Power’ con la creación del Black Panther Party for Self Defense (BPP por sus siglas en inglés) o Partido Pantera Negra para la Autodefensa, y, también, se debe desechar la idea de que los medallistas de México eran partidarios de este movimiento político.

Comúnmente llamados panteras negras, sus partidarios formaron una de las organizaciones sociales y políticas más controvertidas de Estados Unidos.

La ciudad californiana de Oakland fue testigo, un 15 de octubre de 1966, del nacimiento del partido. Los estudiantes afroamericanos Huey Newton y Bobby Seale fundaron el BPP con el objetivo de defender a la comunidad afroamericana de las discriminaciones, agresiones y abusos que grupos supremacistas como el Ku Klux Klan y las propias instituciones cometían contra ellos.

Ellos promovieron el derecho constitucional a portar armas de fuego, y su postura de la autodefensa se acercaba más a las ideas de Malcolm X que a las de Martin Luther King Jr.

La persecución gubernamental propició el crecimiento del partido, y los asesinatos y detenciones de sus miembros les hizo ganar apoyo entre la comunidad negra y los partidos de izquierdas. Alcanzó su apogeo en 1970, con 68 oficinas y miles de militantes, pero de allí en adelante empezó a declinar.

3. Autodefensa. Los partidarios del BPP formaron filas para la autodefensa armada.

5. Ayuda. El programa de desayuno y clí- nicas gratuitas fue un logro del BPP.
Historia. Muhammad Ali simpatizó con el BPP en protesta contra la segregación racial.

4. Kathlenn Cleaver. Secretaria de comunicación del BPP y primer mujer en tomar decisiones.