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Hace cinco años se fijaron como meta, trabajar para devolver la esperanza de vida a pacientes de escasos recursos con problemas del corazón y van por buen camino. Ellos son los miembros de la Fundación Cardiovascular Romero Dávalos &Deane, que celebran con éxito un nuevo aniversario. Y lo hacen con las ganas de seguir devolviendo sonrisas a las personas que enfrentan este tipo de dificultades en el departamento y el país.

Nos visitaron sus representantes, liderados por el director de la fundación Alfredo Romero Dávalos, quienes fueron atendidos por el editor de Opinión Juan Carlos Rivero Jordán. La plática, acompañada de horneados típicos, sirvió para conocer de cerca el trabajo que realiza la institución, que tiene en su haber 450 cirugías de corazón, 35.000 consultas externas y más de 60.000 exámenes de diagnóstico a personas de los nueve departamentos del país.

Cubriendo el vacío del Estado Según el líder de la fundación, Alfredo Romero Dávalos, la lucha no ha sido fácil pero llena de satisfacción a cada uno de los profesionales y voluntarios que se adhieren cada día a la causa, tomando en cuenta que se ha llegado a la población más vulnerable del país que no tiene acceso a tratamientos para sus males en el sistema de salud pública.

“Tenemos la satisfacción de ser una fundación autosostenible, con personas de buen corazón que hace la ayuda posible. Las donaciones que hacen van en un 100% al destinatario final, que es el paciente”, complementa. Pese a esto, la tarea no se da por terminada, pues apuestan a unir esfuerzos para sumar más alianzas y expandir su ayuda.