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Así también testificó el 13 y 14 de marzo la mano derecha del expresidente boliviano ante el juez Cohn y el jurado. En su declaración del miércoles, Sánchez Berzaín entró a la sala acompañado de dos jóvenes abogados, uno rubio y otro afroamericano, mientras las víctimas, sentadas entre el público, lo seguían con la mirada. Con cara seria, se acomodó en el banquillo y, ayudado por un traductor, empezó a responder en español a las preguntas que le hacían en inglés los abogados.

“Yo hago tres cosas”, respondió cuando le preguntaron a qué se dedicaba desde que llegó a EEUU. “Soy director ejecutivo del Instituto Interamericano de Democracia, tengo una pequeña firma de consultoría y dicto conferencias”.

“¿Huyó el 17 de octubre de 2003?”, le preguntaron. “Viajamos con el presidente Sánchez de Lozada y otros ministros en un vuelo regular porque ese día nos habían derrocado forzando al presidente a salir”, aseguró. 

Los abogados también le preguntaron si Evo Morales hizo alguna solicitud específica respecto a él y al expresidente.

 “Convocó a la gente a asesinar al presidente Sánchez de Lozada y al gabinete. Dijo públicamente en radio y televisión que había que matarles”, afirmó el expolítico. “¿Usted creía que podía hacerlo?”, le interpelaron. “Absolutamente. Había matado a mucha gente en años anteriores”, aseguró. “¿Tiene conocimiento de hechos violentos antes de 2003?”, le insistieron pidiéndole al menos un ejemplo concreto en el que apoyara su teoría. El exministro dijo tener varios ejemplos y citó la “matanza de Sacaba” de 2001, cuando Morales era diputado y jefe de la oposición y Jorge Quiroga presidente. 

“Evo Morales produjo un ataque violento en los centros de acopio de coca. El presidente mandó a las fuerzas armadas, pero sin armas, y los soldados fueron agredidos. Llegaron las ambulancias. Evo Morales y sus gentes asaltaron las ambulancias y mataron a los heridos”, continuó Sánchez Berzaín su relato.

El exministro aseguró que, en ese momento, él pidió la expulsión de Evo del Congreso para que pudiera ser juzgado. “Pero se refugió en sus sindicatos de coca e hizo bloqueos de caminos y amenazas al gobierno de Quiroga”, matizó el exministro e insistió que él sigue considerando eso un encubrimiento. Y concluyó su respuesta diciendo: “Evo mata”.

Luego le preguntaron por unas declaraciones del exalcalde de La Paz Juan del Granado, uno de los testigos del juicio. Según dijo el exregidor, Sánchez Berzaín le declaró que “no importaba si había 5 o 50 muertos siempre que se resolviera el conflicto”. “¿Es cierto que dijo eso?”, le cuestionó un abogado. “Nunca. No he hablado con él acerca de eso”, negó tajante.“¿Entonces, era su adversario político?”, le insistieron. “Creo que era adversario político y además personal”, respondió. Y Del Granado no fue la única persona que, según Sánchez Berzáin, mintió en sus testimonios.

Antes de levantarse del banquillo, los abogados le preguntaron por las declaraciones de otro testigo que declaró el segundo día del juicio, Roberto García Ortuño, dirigente vecinal de Sorata, quien aseguró que Sánchez Berzaín se refirió a los manifestantes como “indios de mierda”, algo que él aseguró que no es verdad. Pero, sin duda la declaración más esperada era la de Goni. Pero los demandantes decidieron no convocarlo a declarar.