Las altas cifras de violaciones de menores de edad, muchas veces seguidas de asesinatos, han provocado que surjan propuestas para endurecer las penas en contra de las personas que cometen estos delitos. Uno de estos planteamientos es de la alcaldesa de El Alto, Soledad Chapetón, que el jueves presentó ante la Asamblea Legislativa Plurinacional un proyecto de ley para que se aplique la castración química a violadores de niñas, niños y adolescentes.

La castración química consiste en la utilización de sustancias químicas con la intención de controlar los impulsos sexuales e inhibir la libido de una persona, evitando de esta manera que busque tener relaciones sexuales.  

El especialista Pedro P. Ferreira explica en términos médicos: "La castración química es un tratamiento terapéutico temporal y completamente reversible mediante el cual se inyecta en el hombre una hormona femenina sintética − Depoprovera (acetato de medroxiprogesterona/ DMPA) − que produce un efecto antiandogénico que reduce el nivel de testosterona para inhibir el deseo sexual durante, aproximadamente, seis meses". Esto significa que aquellas personas a las que se aplica este procedimiento deben someterse al mismo durante varios periodos.

Lo que hace la Depo-Provera es detener a nivel cerebral la liberación de hormonas y neurotransmisores relacionados a la excitación sexual y producción de semen. Además, impide que la persona sea fértil.

La principal distinción con la castración física es que es un tratamiento médico reversible, es decir que al momento de dejar de aplicarse perderá su efecto.

Las expertas Thais Meirelles de Sousa Maia y Eliane Maria Fleury Seid señalan que la aplicación de la castración química puede generar efectos colaterales como enfermedades cardiovasculares, osteoporosis, depresión, dolores de cabeza y trombosis.

¿En qué países se aplica?

Este procedimiento se suele aplicar como pena complementaria en varios países, uno de los últimos en debatirlos fue Perú, donde en mayo pasado el Congreso aprobó la aplicación de la castración química para menores de 14 años. 

En Estados Unidos, que fue el primer país en aplicar la castración química, esta se usa en los estados de California y Florida. En 2009 Polonia se convirtió en el primer país de Europa en incluirlo en su código penal, en 2011 se autorizó su uso en Rusia. 

Otros países que también aplican la castración química son: Reino Unido, España, Francia, Australia, Colombia y Argentina.