Opinión

López Obrador y su hoja de ruta para México

El Deber 3/7/2018 04:00

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Los mexicanos eligieron el domingo un nuevo presidente para seis años, congresales y varios gobernadores. Los principales candidatos fueron Andrés Manuel López Obrador (AMLO), del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), Ricardo Anaya (PAN) y José Antonio Meade (PRI). Tal como se predijo, el triunfo de AMLO fue holgado. México tendrá un líder declaradamente nacionalista e izquierdista, luego de 80 años. Parafraseando a Martin Luther King, AMLO manifestó durante su campaña tener un sueño don-de no hay emigración forzada, los mexicanos trabajan y son felices en su lugar de nacimiento, con su familia, con su cultura y aquellos que se van lo hacen porque eligen hacerlo, no por necesidad. En lugar de compararlo con Hugo Chávez, varios analistas consideraron que la retórica de López Obrador es similar a la del legendario ex presidente estadounidense Franklin Roosevelt. 

Con casi 150 millones de seres, México es la segunda economía latinoamericana. Actualmente atraviesa enormes problemas derivados del auge del narcotráfico, la corrupción y el crimen organizado. Por otro lado, la geopolítica simultáneamente define y limita los al-cances mexicanos. Su extensa frontera con Estados Unidos por el norte y la débil frontera con Centroamérica por el sur son factores conflictivos. Mientras México se queja del trato que recibe en EEUU hace caso omiso del trato vil que en suelo azteca reciben los cen-troamericanos en su ruta hacia el norte buscando mejores oportunidades. En fin, con recursos naturales pero muchos escollos, México es una incógnita; a ratos brinda esperanzas y en otros momentos parece una bomba por estallar.

EEUU siempre trató de evitar graves crisis en México y lo haría nuevamente si llegare el caso. El pragmatismo se impone en ambos lados del límite territorial. Además, AMLO no se unirá a los decadentes populismos seudodemocráticos de Morales, Maduro y Ortega. Su esquema es diferente y su enfoque será práctico; dicho proceder -con seguridad- obligará el “pago de facturas” a grupos ultra que lo apoyaron. Será inevitable. 

En el caso mexicano, vale reiterar que el factor geopolítico es determinante; la relación con Estados Unidos es el principal desafío de su política exterior. Está por verse cómo gestionará AMLO su vínculo personal con Donald Trump. El futuro mandatario -en definitiva- es socialdemócrata; no es un “duro” de la izquierda. El presidente López Obrador enfrentará fuertes desafíos: aliviar tensiones internas, eliminar o aminorar corrupción, nar-cotráfico y violencia, solventar urgentes tareas sociales, etcétera. No es poco. Le deseamos lo mejor en las arduas tareas que pronto iniciará.