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Al filo del inicio de cosecha del grano amarillo, el sector maicero de Santa Cruz, habla de un escenario complicado por la baja de precio, merma del área sembrada -cayó de 110.000 a 80.000 hectáreas-, efectos climatológicos y falta de políticas que incentiven la producción.

No obstante, anticipan que la producción alcanzará para cubrir la demanda nacional que ronda las 750.000 toneladas.

De la producción, el líder del sector, Vicente Gutiérrez, pronostica un bajón en la producción debido a que los agricultores del Chaco boliviano, por la falta de liquidez, sembraron con semillas corrientes, no híbridas.

Estiman que la producción regional caerá de 950.000 a 800.000 toneladas. Cabe recordar que este grano es insumo básico en la dieta alimenticia y engorde de pollos parrilleros y gallinas ponedoras, cerdos y bovinos doble propósito -carne y leche-.

El precio es otro factor que preocupa a los maiceros. Según Gutiérrez, ahora que no es época de cosecha el quintal vale Bs 52.

El sector teme que en la temporada de cosecha la ley de mercado -a mayor oferta menor precio- abarate los precios y complique aún más la deteriorada economía de los productores. “A Bs 60 el quintal cubrimos los costos”, dijo.