Escucha esta nota aquí

Tres periodistas españoles se encuentran desaparecidos en Siria, donde fueron vistos por última vez en la ciudad de Alepo hace casi 10 días.

Ángel Sastre, José Manuel López y Antonio Pampliega, que trabajan como reporteros independientes, entraron en Siria desde el sur de Turquía el 10 de julio y, dos días después, el 12 de julio, se perdió el contacto con ellos, según ha explicado la presidenta de la Federación de Asociaciones de Periodistas de España, Elsa González a la agencia de noticias internacional EFE.

Tras conocerse la noticia del presunto secuestro, las familias de los periodistas han reconocido que trabajan "en su búsqueda y localización" y que hasta la fecha no existe confirmación alguna sobre su paradero, por lo que han pedido "paciencia pero, sobre todo, respeto" y "la mayor discreción posible tan necesaria en momentos como estos".

Periodistas con trayectoria
?

Se trata de tres profesionales con experiencia en cobertura de informaciones en zonas de conflicto.

Uno de ellos, Antonio Pampliega, es madrileño y ha trabajado en zonas de conflicto desde 2008 que incluyen Irak, Líbano, Pakistán, Egipto, Afganistán, Haiti, Honduras, Siria, Somalia y Sudán del Sur.

Otro de los desaparecidos, el fotoperiodista José Manuel López, de 44 años, acumula una larga trayectoria como corresponsal de guerra con un trabajo marcado por la denuncia de la injusticias por los que ha recibido multitud de premios.

El tercero de los desaparecidos es el periodista extremeño Ángel Sastre, que tras seis años recorriendo América Latina como "freelance" para televisiones, periódicos y radios nacionales, esta era la segunda vez que viajaba a Siria para retratar el dolor del conflicto.

El peligro de informar desde Siria

Los periodistas suman la lista que eleva a siete el número de informadores españoles que han sido retenidos mientras ejercían su profesión en los últimos dos años en Siria, un país considerado el más peligroso del mundo para ejercer el periodismo, según Reporteros sin Fronteras (RSF).

Muestra de ello es que de los 119 periodistas secuestrados en 2014, 27 fueron en Siria, y de los 66 asesinados, 15 lo fueron en ese territorio.
Siria se convirtió en 2013 en el país más peligroso para los informadores, después de que más de la mitad de los 87 secuestros de periodistas que se registraron ese año en el mundo tuvieran lugar allí.