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Los artistas bolivianosartistas bolivianos se han convertido en protagonistas de una escena nacional en la que interviene la historia del mar perdido, la tensa relación con el Palacio de la Moneda en Santiago, los sueños de los cantantes y compositores, así como la ilusión de los bolivianos. El Gobierno apela a ellos para volver a desafiar a Chile, plantea la realización de un festival de la canción “mejor que el de Viña del Mar”, que acaba de terminar.
Y en el mar de sucesos políticos, diplomáticos, históricos y artísticos surge la polémica acerca de las buenas y malas participaciones de los grupos bolivianos en la Quinta Vergara.
¿Por qué no triunfan en Viña del Mar: porque no son buenos o porque son bolivianos?

¿Qué ve el Gobierno en los artistas a los que ha llamado en las últimas horas para hacer realidad un proyecto que era un sueño casi inalcanzable?

Así como Chile tiene su festival internacional, Bolivia tendrá su Festival en Cochabamba. El ministro de Culturas, Marko Machicao, lo dio a conocer afirmando que “será mejor que el de Viña del Mar”. Los artistas consultados prefieren no relacionar el futuro festival boliviano con el chileno, ni hablar acerca del tenso momento político entre ambos países, pero resulta inevitable vincular ambos aspectos con el proyecto de construcción de un escenario para 20.000 personas, cuyo costo no se ha querido revelar y cuya ubicación será en Cochabamba.

La polémica
Surgió hace días en las redes sociales. Lejos de la defensa al grupo Pasión Andina, que quedó en penúltimo lugar en Viña del Mar, el artista ‘Grillo’ Villegas publicó en su cuenta de Facebook que la actuación fue mala y que la chilena merecía ganar.

Fue atacado y hasta denunciado en la red social, con lo que lo sacaron de circulación. Sin embargo, no fue el único episodio. La semana que acaba hubo otra disputa en el mismo escenario virtual, esta vez entre Carlos Valverde y Fabio Zambrana.

El artista opinó que los bolivianos no deberían ir a Viña del Mar y el periodista lo llamó chauvinista, expresando su extrañeza por el comentario de quien triunfó en escenarios internacionales.

La publicación tuvo 651 ‘me gusta’, fue compartida 14 veces y provocó 151 comentarios. La respuesta de Zambrana obtuvo 3.811 ‘me gusta’, fue compartida 223 veces y generó 484 opiniones. El tema es polémico y convoca. Por eso, el anuncio de la construcción de un teatro se convierte en noticia de máximo interés.

El anuncio
Aunque el primer anuncio fue el año pasado, el presidente pidió a los Kjarkas que convoquen a los mayores exponentes de la música boliviana para que estén en la conferencia de prensa en la que se presentó la maqueta del futuro teatro, seleccionada entre varios trabajos de estudiantes y docentes de Arquitectura de la Universidad Mayor de San Simón. Evo Morales, ante las cámaras y rodeado de artistas, dijo: “Con Evo nada es imposible”.

Viña ahora más que nunca
En 2012 la representante boliviana fue Rossana Marín, que perdió en Viña y fue duramente criticada en Bolivia. Su actuación, sin embargo, no tuvo la trascendencia de las que vendrían después, cuando comenzó a tensionarse la relación entre Bolivia y Chile por el diferendo marítimo.

En 2013, María Juana obtuvo 5,5 puntos de calificación y quedó en cuarto lugar. Pero el descontento se elevó en 2014, cuando tocó la participación de Chila Jatun, el grupo integrado por los hijos de los Kjarkas, a quienes Paloma San Basilio dejó sin premio, para dárselo a La Pájara, representante chilena. Fue entonces cuando la idea de un festival boliviano, “mejor que el de Viña”, comenzó a tomar forma.

El origen del gran teatro
Según Gonzalo Hermosa, surgió de una charla con Evo Morales en febrero del año pasado, cuando les dio el encargo de hacer un festival. “No sabíamos por dónde empezar, pero nos fue muy bien, encontramos gente entusiasta y de buena fe. Hasta agosto ya teníamos todo: el predio, 21 maquetas de las que escogimos tres, y se las presentamos al presidente recién ahora”.

Los Kjarkas dicen que esa infraestructura es una necesidad desde hace 44 años y ahora pretenden llegar a un acuerdo con el Estado, mediante el cual la familia Hermosa cede cuatro de 12,5 hectáreas, en Tiquipaya (Cochabamba). Lo que falta convenir es la forma de pago. “Si quieren reponernos en tierra, aceptaremos.

El terreno tiene certificación del INRA e impuestos pagados”, señala Hermosa. No obstante, el ministro de Culturas, Marko Machicao, asegura que no se ha definido que ese espacio ofertado sea el elegido. “El predio está siendo evaluado, han surgido comentarios de que no es apto para construir, debemos verificar”, sostiene y complementa que el proyecto avanza con el aporte de 20 artistas que tienen experiencia en escenarios internacionales.

En criterio de Fabio Zambrana, será un escenario de nivel internacional. Plantea que no se compare este festival (que aún no tiene nombre) con el de Viña del Mar.

Argumenta que antes de su realización deben haber pre-festivales departamentales, para que surjan nuevos valores. No está de acuerdo con que sea solo un evento folclórico, sino de varios géneros musicales como rock, pop y que cada año se invite a estrellas como Shakira o Enrique Iglesias, a fin de que sea atractivo para las cadenas internacionales de televisión.

Para el ministro de Culturas, el impulso del teatro es parte de las políticas de apoyo al arte que lleva adelante el Gobierno, aunque no niega que el actual momento político con Chile tiene algo que ver, pero asegura que no ha sido determinante para echarlo a andar.

Otros festivales, sin apoyo
Ahora se habla de un gran evento artístico, pero Bolivia ha tenido otros festivales que no se pudieron sostener por falta de apoyo estatal o porque fueron víctimas de disputas políticas; es el caso del Festifront (Yacuiba), que logró mantenerse por 20 años.

Yalo Cuéllar fue uno de sus impulsores y lamenta: “Lo que siempre ha pasado en Bolivia con los festivales es que las organizaciones han ido cambiando por malos manejos administrativos y políticos, lo que hay que hacer es conservar una estructura”.

“Veo como una urgencia que se tome en cuenta a los artistas, no tenemos seguros de salud ni de vida, ha sido un esfuerzo propio y (este teatro) es un reconocimiento a esa revolución silenciosa”, dice la exministra de?Culturas Zulma Yúgar.

Los artistas sueñan con tener un escenario donde mostrar su arte. La polémica persiste. No obstante, la ilusión de un gran teatro está en marcha, en un momento de alta tensión entre Bolivia y Chile y en plena campaña electoral